El sacerdote Jessban Rodríguez aseguró que la comunidad ha soportado más de 1.300 sismos y pidió al Gobierno Nacional implementar sistemas de alerta, entregar kits de emergencia y desarrollar jornadas de capacitación para habitantes de la zona urbana y rural.
La actividad sísmica que se registra en Chaparral continúa generando preocupación entre sus habitantes. Así lo manifestó el sacerdote Hasban Rodríguez, quien aseguró que los constantes movimientos de tierra están afectando la tranquilidad de la población y pidió mayor acompañamiento del Gobierno Nacional.
En diálogo con La Voz del Pueblo, el religioso relató que el sismo registrado durante la madrugada de este martes 3 de noviembre se sintió con fuerza en el municipio, mientras se preparaba para celebrar la Eucaristía.
Frente a las condiciones del templo parroquial, explicó que los daños en la cúpula y algunas partes de la torre corresponden al movimiento sísmico del pasado 10 de agosto. Sobre el temblor de esta madrugada, indicó que únicamente se presentó caída de pañete y que no hay estructuras comprometidas.
El sacerdote señaló que, de acuerdo con los registros que conoce, Chaparral ha soportado más de 1.300 movimientos sísmicos, situación que, según dijo, ha generado temor y ansiedad entre los habitantes, especialmente en las comunidades rurales, los adultos mayores y los niños.
“Una cosa es decirlo y otra cosa es vivirlo. Es un temblor estremecedor que lo deja a uno aturdido”, expresó.
Rodríguez cuestionó la falta de acompañamiento del Gobierno Nacional y aseguró que ha enviado comunicaciones a la Presidencia de la República, la Procuraduría, la Defensoría del Pueblo y los presidentes del Senado y la Cámara de Representantes, sin obtener respuestas que, a su juicio, atiendan las necesidades de la población.
Entre las solicitudes planteadas se encuentran la instalación de sirenas de alerta, la entrega de kits de emergencia para las familias, la capacitación sobre cómo actuar durante un sismo y el acompañamiento psicológico a las personas que han resultado afectadas por la situación.
El sacerdote indicó que la parroquia, con el apoyo de algunas entidades, consiguió 380 kits que serán distribuidos en los próximos días. Sin embargo, señaló que esta cantidad resulta insuficiente para una población que ronda los 50.000 habitantes.
También hizo un llamado a los senadores y representantes a la Cámara del Tolima para que gestionen acciones dirigidas a Chaparral y los municipios del sur del departamento.
Rodríguez agregó que en sectores rurales, especialmente en el Cañón de Las Hermosas, los campesinos reportan movimientos sísmicos con mayor frecuencia que los percibidos en el casco urbano.
“Los temblores no son predecibles, pero si formamos a la gente, las cosas pueden ser totalmente diferentes y podemos salvar vidas”, manifestó.
El religioso insistió en que la comunidad necesita sentirse acompañada por las autoridades y conocer qué medidas debe adoptar ante la continuidad de los movimientos sísmicos. “Estamos siendo olvidados, estamos siendo aislados, necesitamos ayuda, necesitamos que nos miren”, afirmó.
Su llamado concluyó con una frase dirigida al Gobierno Nacional: “No somos Macondo o casi que ya nos parecemos a Macondo”, al referirse a lo que considera falta de atención institucional frente a la situación que vive Chaparral.










