Una de las líderes del sector manifestó que la comunidad de la vereda perteneciente a Coello se sienten solos, sin ayuda de las autoridades.
Casi toda la vereda Chagualá, jurisdicción de Coello, se encuentra movilizada para enfrentar los incendios forestales que amenazan viviendas, cultivos y zonas estratégicas.
La comunidad reclama carrotanques, apoyo aéreo y mayor presencia de las autoridades, mientras investiga con preocupación la presencia de extraños y los disparos que se escucharon en las últimas horas.
“Tenemos casi toda la vereda activa. Hay gente que ha dejado de ir a sus trabajos por estar afrontando estos incendios, por miedo a perder sus casas y por proteger la seguridad de sus familias”, aseguró la líder comunitaria Eyling.
La situación es especialmente compleja en las zonas altas, donde el personal terrestre tiene serias dificultades para llegar. Por eso, el principal llamado es por helicópteros que permitan descargar agua sobre los focos activos en la montaña.
También se requieren carrotanques y una mejor coordinación para garantizar el abastecimiento de agua cerca de las zonas afectadas.
La emergencia señaló ya ha dejado pérdidas agrícolas en los cultivos de maíz, maracuyá y mango han sido consumidos o afectados por las llamas, golpeando directamente la economía de las familias campesinas.
“Venimos de una sequía de más de tres meses y ahora nos aporrea este incendio. Es peor”, lamentó la representante de la comunidad.
Pero la preocupación no termina con el fuego, en La Voz del Pueblo los habitantes reportaron la presencia de personas desconocidas en la vereda y durante la noche se escucharon detonaciones que, según algunos testimonios, podrían corresponder a disparos.
La líder fue prudente y evitó atribuir responsabilidades: “Eso no lo puedo asegurar, simplemente fue lo que nosotros como comunidad escuchamos y vimos”, explicó.
La comunidad también teme que uno de los focos de incendio pueda extenderse hacia el sector de Gualanday y generar una emergencia aún mayor:
“Por la comunidad les pido que nos ayuden, que no nos dejen solos”, concluyó Eyling.









