Más de 27.000 hectáreas consumidas por el fuego y serios indicios de incendios provocados llevaron a la mandataria Adriana Magaly Matiz endurecer las medidas de control.
Desde Bogotá, la mandataria reveló que la nueva estrategia busca impedir la aparición de nuevos focos mientras las autoridades avanzan en las investigaciones para establecer quiénes estarían detrás de varios incendios forestales que mantienen al departamento en emergencia.
“Nosotros apagamos incendios y nos aparecen focos en otros puntos y eso nos tiene supremamente preocupados”, afirmó Matiz, al explicar que la Fuerza Pública reforzará su presencia en las zonas más afectadas.
La estrategia también contempla controles de acceso vial y regulación de la entrada de voluntarios y colaboradores, con el propósito de proteger la vida de quienes llegan a apoyar las labores de emergencia y establecer un mayor control sobre las personas que ingresan a los sectores afectados.
La gobernadora informó que, con el último balance entregado, permanecían nueve incendios activos en el departamento, cuatro de ellos de gran magnitud en Suárez, Coello, San Luis y Armero Guayabal.
Además, confirmó que ya fueron presentadas las denuncias ante la Fiscalía General de la Nación por los serios indicios que apuntarían a la posible intervención de personas en el origen de varios incendios.
“Que se aplique la ley con todo el rigor”, sentenció la gobernadora, mientras el Tolima enfrenta una de las emergencias ambientales más graves de los últimos años.










