El arzobispo de Ibagué, monseñor Orlando Roa, destacó la importancia de las celebraciones folclóricas de San Juan y San Pedro para el departamento del Tolima y la ciudad de Ibagué, al considerar que hacen parte de una tradición que debe conservarse.
“La fiesta es una tradición importante que hay que conservar en el departamento y en la ciudad. Esto engrandece los pueblos y favorece el desarrollo integral de la ciudad, las celebraciones folclóricas”, manifestó.
El prelado señaló que estas festividades deben convertirse en espacios para fortalecer la convivencia y las relaciones entre los ciudadanos.
“Hay que verlas también y vivirlas en un espíritu de mucha fraternidad, serenidad y concordia, porque la celebración de las fiestas del folclore deben llevarnos a eso, a incrementar nuestras relaciones positivas en el camino de la paz, como un encuentro de fraternidad de todos los ciudadanos”, afirmó.
Sobre el significado religioso de estas fechas, explicó que “San Juan es el precursor de nuestro Señor Jesucristo y la fiesta se celebra seis meses antes del nacimiento del Salvador”. Asimismo, recordó la relevancia de San Pedro y San Pablo dentro de la tradición cristiana. “Son dos fiestas que nos recuerdan dos columnas importantes en la vida de la Iglesia y en la historia de la salvación, en los comienzos de la era cristiana”, indicó.
Monseñor Roa también hizo referencia a los orígenes de la celebración de San Pedro en el Tolima, especialmente en El Espinal.
“Esa fiesta de San Pedro fue inicialmente muy promovida aquí en el sector del Espinal, en el Llano Grande. Venía el arzobispo de Bogotá en ese entonces a celebrar la fiesta y una fiesta que empezó siendo muy religiosa, después se avanzó con el tema del folclore, pero sigue siendo importante la fiesta de San Pedro y de San Pablo, no solamente para El Espinal, sino también para Ibagué, para Colombia y para la Iglesia Universal”, expresó.
Monseñor envió un mensaje a quienes participarán de las festividades; “El llamado es respeto en estas fiestas. Es muy importante que las vivamos en una actitud de serenidad, que favorezcamos la convivencia en la paz y en la concordia”, concluyó.










