Se aprobaron los impuestos para hidrocarburos, ultraprocesados, pero fue excluido el pan. No se aprobaron los impuestos para las iglesias
Luego de casi 14 horas de discusión, el proyecto de reforma tributaria que se tramita en el Congreso de la República fue aprobado en el Senado durante la noche del pasado miércoles. Asimismo la Cámara de Representantes también aprobó en sesión plenaria la Reforma Tributaria que presentó el actual Gobierno.
Con esta reforma, el Gobierno de Petro busca recaudar el año próximo 20 billones de pesos (unos 4.000 millones de dólares), cifra inferior a los 25 billones de pesos (unos 5.000 millones de dólares) previstos inicialmente debido a los cambios hechos al proyecto.
El proyecto se basa en una mayor recaudación de impuestos a personas naturales, la reducción de beneficios fiscales a empresas, la tributación a las bebidas azucaradas, a la exportación de petróleo, carbón y oro cuando superen cierto techo, y en la lucha contra la elusión y la evasión.
En las últimas semanas y durante los debates algunas de las propuestas iniciales han cambiado. Dos de ellas, por ejemplo, son que ya no se gravarán las pensiones altas y que la sobretasa al petróleo y el carbón se aplicará con base en los precios internacionales de los hidrocarburos.
Asimismo, se aprobó la no deducibilidad de regalías a los hidrocarburos, al negar la eliminación del artículo 17 con el que se establecía uno de los puntos más polémicos de la reforma.
“El artículo 17 de la #PetroReforma hace que las regalías no se entiendan como costo de operación como sucede en los demás países; por eso, con este artículo que prohíbe la deducibilidad de las regalías, dejaremos de ser competitivos”, advirtió la senadora Paola Holguín, del Centro Democrático.
Mientras que para el senador Miguel Uribe el dólar seguirá subiendo: “Se sigue persiguiendo al sector minero-energético. Colombia, después de Zambia, será el segundo país del mundo que no permite la deducibilidad de regalías y el único de la Ocde. Nos va a ir muy mal a los colombianos con Petro”.
Entre tanto, el senador Gustavo Bolívar, que en principio advirtió que sin este impuesto no habría reforma tributaria, anotó que este es el artículo más importante de la iniciativa económica.
“El sector de hidrocarburos no puede deducir regalías de renta. Hemos subsanado injusticia histórica con los municipios que no recibían regalías por sus pasivos ambientales”, manifestó Bolívar.
La otra controversia fue la de los impuestos a las iglesias, que se derogaron durante la discusión, luego de la proposición del senador Mauricio Giraldo de modificar el artículo 15 de la iniciativa que buscaba gravar las iglesias.
El argumento del senador es que los recursos de las actividades celebradas sean reinvertidos en el cumplimiento de la misionalidad y no tributados.
En el debate, segundo en el Congreso de la República por el proyecto de ley, el presidente del Senado, Roy Barreras, afirmó en la discusión que “no se está votando aquí para ponerle impuestos a las iglesias, sino a los negocios colaterales de muchos pastores que se enriquecen. El artículo es claro”.
Por su parte, el senador Gustavo Bolívar cuestionó que, “si las iglesias son entidades sin ánimo de lucro no entiendo por qué se preocupan, lo que se grava son las actividades que no tienen que ver con el culto como el recaudo que ellos hacen”.
Tampoco quedó el denominado impuesto al pan, ni para el ultraprocesado y tampoco para el artesanal. También se excluirán para la miel, la leche, el bocadillo, pero se mantienen para el chocolate, los cereales y los helados.
Finalmente, y tras un fuerte discusión entre el presidente del Senado, Roy Barreras, y el congresista David Luna, se aprobó también la cárcel para evasores, por más de 100 millones de pesos, que reincidan en un tercera ocasión.











