Leydi Salamanca asegura que un funcionario que actúa como comisario de familia encargado retiró a la niña de su hogar de manera arbitraria, pese a que, según ella, no existían evidencias de maltrato, abuso o desnutrición.
Una mujer se encadenó en el parque principal de Cajamarca para exigir que le devuelvan a una niña de seis años que, según asegura, ha criado durante los últimos dos años.
La protesta también estuvo acompañada por comerciantes del municipio, quienes denunciaron presuntos abusos de autoridad por parte del inspector Vildar Barrios Pérez, quien actualmente ejerce como comisario de familia encargado.
La manifestante, identificada como Karina, afirmó que acudió a la Comisaría de Familia en busca de apoyo psicológico para la menor debido a situaciones difíciles que había vivido en el pasado.
Sin embargo, sostiene que el funcionario decidió retirarle la custodia de hecho de la niña, pese a que, según los exámenes médicos, no existían evidencias de maltrato físico, abuso sexual, desnutrición o vulneración de sus derechos.
“Yo pedí una asesoría psicológica porque quería proteger a mi hija y terminó quitándomela. Lleva ocho días lejos de su casa y de su familia”, manifestó la mujer durante la protesta.
Karina explicó que la menor, de origen indígena y en condición de orfandad, fue entregada a su cuidado por sus hermanos mayores, quienes, según indicó, no podían hacerse cargo de ella.
Además, aseguró que el hermano biológico de la niña respalda su permanencia en ese hogar.
Durante la manifestación, una comerciante del municipio también denunció que el funcionario habría actuado de manera arbitraria en otros casos y afirmó que existen múltiples quejas y acciones judiciales en su contra.
Las manifestantes solicitaron la intervención de la Procuraduría, la Fiscalía, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y demás organismos de control para revisar el procedimiento adelantado por la Comisaría de Familia y garantizar el debido proceso en favor de la menor.










