El historiador Álvaro Cuartas recordó el significado del 20 de Julio, fecha en la que se conmemora el inicio del proceso de independencia de Colombia, y explicó que este hecho histórico no corresponde a la independencia definitiva del país, sino al comienzo de un movimiento político que años después llevó a la consolidación de la libertad frente a la Corona española.
Cuartas relató que los hechos ocurrieron en Santa Fe de Bogotá durante el gobierno del virrey Antonio Amar y Borbón, cuando un grupo de criollos solicitó al comerciante español José González Llorente el préstamo de un florero para ofrecer un banquete al comisionado regio Antonio Villavicencio.
“Ellos tenían prácticamente todo preparado porque sabían que el señor González Llorente no les iba a prestar el florero. Efectivamente fueron a su tienda y él se negó a prestarlo argumentando que podía estropearse. Esto desencadenó un alzamiento y se presentaron voces insurgentes en la plaza principal. Esto se conoce como el Grito de Independencia”, explicó.
El historiador aclaró que el 20 de julio de 1810 marcó el inicio del proceso emancipador, pero que la independencia nacional se consolidó años después con las victorias en las batallas del Pantano de Vargas y del Puente de Boyacá.
“La gente suele confundir el Grito de Independencia con la independencia nacional. La independencia no se consolida en esa fecha; simplemente es un grito de insurgencia que obligó al virrey a constituir una junta de gobierno local con representación de algunos criollos”, señaló.
Cuartas destacó que la conmemoración del 20 de Julio conserva un valor histórico y simbólico para el país y recordó que tradicionalmente en esta fecha se instala el Congreso de la República.
El historiador expresó su preocupación por la pérdida de espacios dedicados a la enseñanza de la historia en las instituciones educativas y consideró necesario recuperar el interés por estos acontecimientos entre las nuevas generaciones.
“Las fechas históricas han entrado prácticamente en desuso. Se ha tratado de retomar su celebración y conocimiento para que los niños se sientan orgullosos y partícipes de la historia nacional, pero lamentablemente eso no ocurre con la intensidad que estas fechas merecen”, afirmó.
Por último, invitó a recuperar algunas tradiciones asociadas a la conmemoración del Día de la Independencia, como izar la bandera nacional en viviendas e instituciones.
“Era una costumbre en los edificios de gobierno, las instituciones educativas y también en muchas casas. Invitamos a retomar esos hábitos que nuestros abuelos y padres realizaban”, concluyó.











