Andrés Bedoya cuestionó la iniciativa y aseguró que su enfoque resulta “demasiado sugestivo” y podría estigmatizar a las universidades públicas, “esto promoverá el sectarismo.
El secretario de Educación del Tolima, Andrés Bedoya, expresó sus reparos frente al proyecto de la denominada “Ley Anticapuchos”, iniciativa que será radicada el próximo 20 de julio en el Congreso de la República.
En diálogo con La Voz del Pueblo, Bedoya señaló que el propio nombre de la iniciativa resulta sugestivo y termina asociando a las universidades con escenarios de conflicto: “La expresión de Ley Anticapuchos genera ya una sugestión y una focalización a lo que tiene que ver con la movilización social”, afirmó.
El secretario insistió en que las instituciones de educación superior deben seguir siendo espacios donde prevalezca la libertad de pensamiento y el debate democrático, condiciones que, recordó, ya están protegidas por la Constitución y la ley.
“Las universidades públicas normalmente son espacios libres, espacios de paz, espacios pacíficos y de conversación”, sostuvo.
Bedoya también consideró que la resolución de los conflictos debe partir del diálogo abierto y de la identificación de los interlocutores, más que de la expedición de nuevas normas.
Finalmente, el funcionario aseguró que, si el objetivo es fortalecer la convivencia universitaria, el camino debe estar enfocado en la educación, la cultura y las artes.
“Las estrategias tienen que ser otro tipo de actividades un poco más pedagógicas, más en las artes y en las culturas que propiamente una ley que genere sectarismos”, concluyó.
El proyecto de la denominada “Ley Anticapuchos”, impulsado por el representante a la Cámara Jaime Ignacio Arizabaleta, propone otorgar facultades a la fuerza pública para ingresar a instituciones de educación superior sin autorización previa de alcaldes o rectores cuando se presenten actos vandálicos, con el propósito de facilitar la captura de los responsables y reforzar la seguridad en los entornos universitarios.











