La autoridad ambiental encontró probado que la Alcaldía de Purificación y Purifica E.S.P. ignoraron la orden de clausura del sitio de disposición final de residuos sólidos y continuaron utilizando la celda suspendida. La decisión impone multas por $281 millones al Municipio y $175 millones a la empresa de servicios públicos.
Corporación Autónoma Regional del Tolima, Cortolima, concluyó el proceso sancionatorio ambiental contra el Municipio de Purificación y la empresa Purifica E.S.P., al establecer que ambas entidades desacataron la medida preventiva que prohibía continuar depositando residuos sólidos en una celda clausurada del relleno sanitario ubicado en la vereda Hilarco.
En la resolución, la autoridad ambiental declaró responsables tanto a la administración municipal como a la empresa de servicios públicos por incumplir la Resolución 6464 de 2024, que había ordenado la suspensión de esa actividad.
Como consecuencia, Cortolima impuso una multa de $281.189.740 al Municipio de Purificación y otra de $175.743.588 a Purifica E.S.P., para un total de $456.933.328 en sanciones económicas.
Durante el análisis del expediente, la Corporación concluyó que, pese a que los investigados argumentaron dificultades para encontrar un sitio alterno de disposición final, contaban con el tiempo suficiente para adoptar medidas administrativas, técnicas y presupuestales que garantizaran la prestación del servicio sin incumplir las órdenes ambientales.
Además, determinó que las gestiones adelantadas fueron insuficientes y no justificaban la continuidad de una actividad expresamente prohibida.
La decisión también ordena que los responsables asistan a un curso obligatorio de educación ambiental y cultura ciudadana, con una intensidad mínima de cuatro horas, y establece que las multas deberán ser canceladas dentro de los cinco días siguientes a la ejecutoria del acto administrativo, so pena de iniciar el correspondiente proceso de cobro coactivo.










