Además de su labor sacerdotal y educativa, el fallecido padre Gilberto Galeano dejó una huella especial en el entorno del Deportes Tolima, institución a la que acompañó durante varios años como capellán y de la que fue un seguidor permanente.
Su hermano, Hernando Galeano, recordó que el sacerdote mantuvo una estrecha relación con directivos, jugadores y miembros del cuerpo técnico del equipo pijao. Durante su trayectoria compartió con figuras que marcaron distintas etapas de la institución y estuvo presente en momentos importantes de la historia del club.
“Era su equipo del alma, no se perdía sus partidos, su camiseta la mantenía constantemente y vivía el fútbol y el Deportes Tolima”, relató Hernando Galeano al recordar una de las pasiones que acompañó a su hermano durante gran parte de su vida.
Según su familiar, el sacerdote sostuvo una relación cercana con el fallecido dirigente Gabriel Camargo, con César Camargo, integrantes del cuerpo técnico, personal médico y numerosos futbolistas que pasaron por la institución. Entre ellos mencionó a jugadores como Anchico, Agustín Julio, Charria y Bolívar, con quienes compartió diferentes experiencias.
La cercanía del padre Gilberto con el equipo trascendió su papel religioso. Su presencia era habitual en los encuentros del conjunto vinotinto y oro, convirtiéndose en una figura reconocida dentro de la familia del Deportes Tolima.
Tras conocerse su fallecimiento, feligreses, amigos y personas vinculadas al fútbol regional han recordado su permanente respaldo al club y su acompañamiento espiritual a quienes hicieron parte de la institución.
“Los jugadores tenían una buena relación con él”, señaló Hernando Galeano, quien destacó que el sacerdote encontró en el fútbol una forma adicional de acercarse a la comunidad y compartir con distintas generaciones de deportistas tolimenses.











