David Tovar aseguró que las intimidaciones contra comerciantes y habitantes no provienen de grupos armados en el municipio, sino de centros penitenciarios del país como el Coiba de Picaleña en Ibagué.
El alcalde de Alpujarra, David Tovar, confirmó que las recientes llamadas extorsivas denunciadas por comerciantes y habitantes del municipio provienen principalmente de diferentes cárceles del país y no de grupos armados con presencia en el territorio.
Durante una entrevista en La Voz del Pueblo, el mandatario explicó que desde el Consejo de Seguridad y el Comité de Convivencia se han fortalecido las acciones conjuntas con la Policía y el Ejército para garantizar la tranquilidad de la comunidad y hacer seguimiento a cualquier denuncia relacionada con extorsiones o intentos de estafa.
“Siempre he sido enfático en que el municipio de Alpujarra estará de la mano de la seguridad y de la institucionalidad”, afirmó Tovar.
El alcalde señaló que las autoridades han logrado establecer que muchas de las llamadas intimidatorias dirigidas a comerciantes y ciudadanos son realizadas desde centros penitenciarios, incluso algunas desde cárceles como el Coiba de Picaleña en Ibagué, aunque aclaró que no todas provienen de ese lugar.
“Tenemos confirmado con la Policía y el Ejército que las llamadas vienen directamente de cárceles y no de grupos armados ni de personas con presencia puntual en el municipio”, sostuvo.
Tovar reconoció que existe temor entre las víctimas para denunciar este tipo de hechos, pero insistió en que guardar silencio termina favoreciendo a los delincuentes y dificulta el trabajo de las autoridades: “El gran error de las personas es no denunciar. La solución no es pagar, la solución es denunciar para poder hacer trazabilidad, seguimiento y acompañamiento”, expresó.










