La gerente del hospital San Isidro de Alpujarra, Carolina Murillo, lanzó una alarmante advertencia sobre la crisis financiera que enfrenta el centro asistencial debido a una deuda cercana a los $2.500 millones por parte de las EPS. La directiva aseguró que, si no hay voluntad de pago inmediata, cerraría sus servicios.
La gerente del hospital San Isidro de Alpujarra, Carolina Murillo, lanzó un fuerte llamado al Gobierno Nacional y a las EPS ante la grave crisis financiera que enfrenta el centro asistencial por una deuda que ya supera los $2.500 millones.
Durante la mesa de trabajo de la Circular 030, la directiva expresó su preocupación por la falta de acuerdos de pago y aseguró que las respuestas de las EPS continúan siendo insuficientes frente a la difícil situación que viven los hospitales públicos del Tolima.
“Estamos reclamando que nos paguen los servicios que prestamos. Para un hospital pequeño como el nuestro, una deuda de $2.500 millones lleva a la quiebra cualquier entidad hospitalaria”, afirmó Murillo.
La gerente señaló que la cartera acumulada corresponde a deudas de aproximadamente cinco años, tanto antes como después de las intervenciones administrativas que han tenido algunas EPS.
Según explicó, las entidades argumentan que existen limitaciones para conciliar y cancelar obligaciones anteriores a las interventorías, situación que, asegura, termina afectando directamente la operación de los hospitales.
“Nosotros no tenemos la culpa de los cambios de interventoría ni de los desórdenes administrativos. Simplemente necesitamos que paguen porque están jugando con la vida de todos”, sostuvo.
Murillo advirtió que la falta de recursos ya está afectando seriamente el funcionamiento del hospital, dificultando el pago de talento humano, compra de medicamentos y sostenimiento de la atención médica.
“Lo que facturamos mes a mes tampoco lo están pagando completamente y eso incrementa nuestros pasivos porque no está entrando el dinero”, explicó.
Frente a este panorama, la gerente reconoció que se ha analizado la posibilidad de suspender algunos servicios; sin embargo, aseguró que la prioridad sigue siendo garantizar la atención de la comunidad de Alpujarra.
“Lo que menos queremos es afectar a la población, pero realmente la situación es muy difícil”, indicó.
Incluso, reveló que el hospital tendría capacidad de soportar la crisis solamente durante un mes más si no se generan soluciones inmediatas.
“Hoy teníamos esperanza de encontrar voluntad de pago en esta mesa, pero vemos que sigue siendo más de lo mismo”, concluyó la funcionaria.











