Katerine Rengifo, confirmó que la entidad enfrenta nuevamente una alerta; pero aseguró, que el Gobierno Departamental ha tenido que mediar para evitar la suspensión de servicios, pese a que esa gestión no corresponde directamente a sus funciones.
La crisis financiera del sistema de salud en el Tolima vuelve a prender las alarmas. La secretaria de Salud departamental, Katerine Rengifo, reveló que la Clínica Tolima enfrenta nuevamente una posible amenaza de cierre y aseguró que desde la Gobernación han tenido que intervenir para evitar que colapse la prestación de servicios médicos en el departamento.
En diálogo con La Voz del Pueblo, la funcionaria afirmó que el acompañamiento realizado a la Clínica Tolima ha sido clave para que continúe operando: “Le hemos hecho un acompañamiento supremamente importante que ha hecho que mantenga la prestación de servicios, si no tal vez ya hubiera cerrado”, expresó.
Rengifo explicó que, aunque la gestión financiera entre EPS e IPS no corresponde directamente a las funciones de la Secretaría de Salud, han asumido un papel de mediación debido al impacto que tendría el cierre de hospitales y clínicas, tanto públicas como privadas.
“Hoy cualquier IPS para nosotros es supremamente necesaria, porque si ya vivimos esperando oportunidad y se cierran servicios, pues empeora mucho más el tema”, señaló la secretaria, al advertir sobre el riesgo de afectación para miles de usuarios del sistema de salud.
La funcionaria también denunció prácticas de algunas EPS que estarían trasladando pacientes fuera del Tolima, incluso cuando los servicios médicos sí pueden prestarse dentro del departamento.
Según explicó, se han detectado remisiones hacia regiones lejanas como Nariño, generando complicaciones económicas y sociales para las familias.
“Si el servicio se presta en este departamento, el paciente no puede salir del departamento”, sostuvo Rengifo, indicando que las EPS deben asumir no solo el traslado, sino también los viáticos y el retorno de los pacientes cuando son remitidos a otras zonas del país.
La crisis también golpea a la red hospitalaria pública. La secretaria reveló que hospitales de primer nivel, como el de Armero, ya han emitido alertas por posibles reducciones en sus servicios debido al incumplimiento en los giros mensuales por parte de algunas EPS, entre ellas la Nueva EPS.
Además, mencionó la compleja situación financiera que atraviesan entidades como el Hospital Federico Lleras Acosta y varias clínicas privadas, en medio de una deuda acumulada que, según indicó, podría acercarse al billón de pesos entre la red pública y privada del Tolima.











