Con la decisión definitiva de la ANLA, la Despensa Agrícola de Colombia, queda por fuera del trazado principal de la vía nacional, generando preocupación en el comercio local y abriendo el debate sobre nuevas alternativas de desarrollo.
La historia se remonta a 2015, cuando la ANLA otorgó una licencia ambiental para el denominado tramo 5 de la doble calzada, un trazado que, en ese momento, atravesaba directamente el casco urbano de Cajamarca. Así le explicó a La Voz del Pueblo Robinson Mejía del colectivo socioambiental juvenil de Cajamarca, COSAJUCA.
Precisó que, en su momento, la promesa de progreso parecía clara porque se esperaba más flujo vehicular, más comercio y una conexión estratégica para el país. Sin embargo, sentenció que las obras nunca se ejecutaron.
“El proyecto quedó en manos de las concesionarias APP GICA y Concesionaria San Rafel que no avanzaron en su construcción, lo que llevó a que la autoridad ambiental declarara la pérdida de fuerza ejecutoria de esa licencia. En otras palabras, el proceso debía comenzar de nuevo”, señaló a esta redacción.
A partir de ese momento, una nueva empresa de origen chino, encargada de la construcción del metro elevado en Bogotá y de los estudios del segundo túnel de La Línea, asumió la tarea de replantear el proyecto. En ese proceso, presentó un Diagnóstico Ambiental de Alternativas.

Ya para el mes de abril, según sus declaraciones, la ANLA modificó los parámetros de calificación y definió como más viable la Alternativa 1, trazada por el norte del municipio. Esta opción contempla la construcción de cuatro viaductos y dos túneles, y, además, evitaría intervenir el casco urbano de Cajamarca.
“Hoy no hay forma de medir cuántas personas están a favor o en contra, pero sí hay una inconformidad clara del comercio que depende de la vía, porque el auto cita que la ruta ya no será a travesando el municipio sino por la parte norte”, afirmó Robinson Mejía.
Sin embargo, comerciantes advierten que la medida podría afectar gravemente sus ingresos, al depender del tránsito vehicular. Ante este escenario, líderes sociales insisten en la necesidad de exigir compensaciones y proyectos que mitiguen el impacto.
“Entre las propuestas que vamos a presentar como colectivo está la reubicación de negocios en zonas estratégicas del nuevo trazado y la creación de nuevas apuestas turísticas”, concluyo Mejía.
Finalmente, le dijo a esta redacción que el acto administrativo ya quedó en firme, y solo podría ser controvertido mediante una demanda de nulidad:
“Estaremos muy pendientes si lo lleguen a hacer, pero digamos que ya dentro de los controles previos administrativos, ya no hay posibilidad de intervenir porque recordamos que esta es la respuesta a un recurso de reposición que radicaron justamente los constructores y una veeduría que acompaña a estas personas del comercio de Cajamarca”.











