En desarrollo de un debate de control político realizado por la cabildante, evidenció falencias en la gestión de la Secretaría de Gobierno frente al control del ruido, el orden público y la seguridad en la ciudad.
Durante la sesión, se concluyó que, pese a la entrega de información por parte de la Administración, no se están resolviendo los problemas estructurales que afectan a los ibaguereños, dejando al descubierto una débil capacidad institucional.
Entre los principales hallazgos se destacan la ausencia de un plan acústico adoptado en el municipio, la falta de equipos propios de medición, una debilidad técnica institucional, así como controles nocturnos insuficientes y no acreditados, sumado a un control urbanístico fragmentado que agrava la problemática.
“Dentro de las conclusiones del control político del día de hoy a la Secretaría de Gobierno, encontramos una debilidad técnica en la parte institucional, ausencia de equipos propios dentro de esta secretaría. También evidenciamos controles insuficientes y la necesidad de operativos nocturnos continuos para dar resultados a los ibaguereños”, afirmó la concejal Sandra Varón.
La cabildante también fue enfática en señalar la urgencia de fortalecer el talento humano, garantizando la contratación de personal idóneo que permita ejercer controles efectivos en territorio.
“Necesitamos tener personal idóneo contratado para poder hacer estas visitas que afectan tanto el ruido, el orden público y la seguridad de los ibaguereños. Hoy la ciudadanía está cansada y exige resultados concretos”, agregó.
Asimismo, hizo un llamado a la Administración Municipal para avanzar en la implementación de la Ley 2450 (ley antirruido), como herramienta clave para enfrentar esta problemática que impacta directamente la calidad de vida de los ciudadanos.
Finalmente, la concejal reiteró que este ejercicio de control político debe traducirse en acciones reales, exigiendo a la Secretaría de Gobierno resultados eficaces, mayor capacidad operativa y respuestas contundentes frente a una situación que, según lo evidenciado, continúa afectando a Ibagué de manera reiterada.











