Con utilidades históricas, transferencias superiores a los $35 mil millones y más de 3.500 beneficiarios en zonas rurales, la gerente Victoria Castillo explicó que la apuesta va mucho más allá del negocio.
La Fábrica de Licores del Tolima lanzó un mensaje contundente y es que su papel en el departamento ya no se limita a producir y comercializar aguardiente, sino que ahora también se consolida como un actor clave en la transformación social del territorio.
Así lo demostró la gerente Victoria Castillo, al presentar el balance de una iniciativa considerada pionera en Colombia, al tratarse del primer proyecto social liderado por una fábrica de licores para acercar a niños y jóvenes de zonas rurales al deporte y brindarles nuevas oportunidades de vida.
El programa, respaldado por la gobernadora del Tolima y desarrollado en alianza con Deportes Tolima, “ya deja un saldo de más de 3.500 beneficiarios, entre ellos menores de veredas y sectores apartados que hoy sueñan con hacer parte del semillero del club pijao”, puntualizó Castillo.
Pero el alcance de la estrategia no termina ahí, indicó en diálogo con La Voz del Pueblo, que marzo, la entidad también vinculó a mujeres cuidadoras del ICBF y a trabajadoras del sector salud en actividades deportivas y simbólicas que generaron gran impacto, entre ellas una puesta en escena con Aguardiente Rosado que se volvió viral en redes sociales.
También resaltó, que este enfoque social es posible gracias a la solidez financiera alcanzada en los últimos años. La Fábrica reportó transferencias superiores a los 35 mil millones de pesos y confirmó que en 2024 obtuvo las utilidades más altas de toda su historia.











