Uno iba a casarse en días y esperaba su primer hijo; el otro deja una niña de 3 años en la orfandad.
La tragedia aérea ocurrida en el departamento del Putumayo sigue dejando escenas de profundo dolor en el Tolima. Entre las víctimas fatales se encuentran dos primos oriundos de la vereda Palmar, en el municipio de Coyaima, cuyas historias hoy enlutan a toda una comunidad.
Se trata del cabo tercero Yeferson Fabián Otavo Yaima y del soldado profesional Wilson Daniel Otavo Tique, dos jóvenes que, más allá del uniforme, eran hijos, padres y compañeros de vida.
En el caso de Otavo Yaima, la tragedia golpea con mayor fuerza: tenía previsto casarse el próximo 6 de abril y su compañera sentimental espera su primer hijo. Un proyecto de vida que quedó truncado por el siniestro.
Por su parte, Otavo Tique deja una familia conformada, una esposa y una niña de tan solo tres años que ahora crece sin su padre.
Ambos eran primos, crecieron en la misma tierra y hoy sus nombres se repiten entre lágrimas en las calles de la vereda Palmar, donde vecinos y familiares permanecen a la espera de la entrega de los cuerpos para darles el último adiós.
Las familias Otavo Yaima y Otavo Tique, junto a toda la comunidad, se preparan para recibir a sus seres queridos en medio del duelo, aferrados a la fe para darles cristiana sepultura.
Cinco militares tolimenses perdieron la vida en este hecho. Dos de ellos eran estos jóvenes que hoy regresan a casa, no como soñaron, sino envueltos en el dolor de un país que aún intenta entender la magnitud de la tragedia.











