El panorama político del departamento comienza a calentarse y el nombre de Gerardo Yepes Caro vuelve al centro de la tormenta. El exalcalde de Santa Isabel y exgerente de Indeportes, hoy congresista, enfrenta lo que muchos califican como su momento más crítico de cara a las elecciones legislativas de marzo de 2026 donde espera reelegirse.
Las recientes movidas internas de la organización barretista no han pasado desapercibidas y menos la distribución de los municipios de la región. Por el contrario, han despertado rumores, lecturas cruzadas y una pregunta que retumba con fuerza en los pasillos del poder: ¿entraría el candidato de la gobernadora Guillermo Alvira y sale Yepes? Aunque Gerardo ha mostrado intención de conservar su curul, sus apariciones públicas no han sido tomadas de la mejor manera al interior de la colectividad, sumado a los silencios estratégicos y la falta de respaldo contundente a la gobernadora Adriana Matiz ante los ataques del presidente Gustavo Petro y su gabinete, este último en la visita de la ministra de Transporte Maria José Rojas en Flandes. Para algunos analistas, el respaldo político que antes parecía sólido hoy muestra fisuras preocupantes.
Mientras tanto, el nombre de Alvira comienza a sonar con insistencia. ¿Es el relevo natural? ¿Le están cobrando a Yepes que cuándo se hizo elegir no le respondía el celular a los líderes? ¿O la gente está observando en Alvira un liderazgo emergente que cumple la palabra y los compromisos? ¿Yepes está celoso de Alvira por el apoyo de la gobernadora Matiz?
Lo cierto es que, en política, nadie tiene el puesto asegurado y menos cuando las estructuras comienzan a reacomodarse. La curul de Yepes no está perdida, pero tampoco garantizada. Cada gesto, cada foto, cada ausencia cuenta. A meses de que arranque de lleno la contienda electoral, el escenario está servido.











