La noche del jueves se tiñó de sangre en el sur del Tolima: hacia las 8:00 pm, dos sicarios irrumpieron con violencia en una barbería del barrio Obrero y dispararon sin contemplaciones contra un joven de tan solo 25 años. La víctima, identificada como Juan Esteban Castro hermano de la inspectora de Policía del municipio, falleció en el acto pese a los esfuerzos de los paramédicos por salvarlo.
Según las primeras versiones, los sicarios llegaron en motocicleta al local y, en cuestión de segundos, desataron la masacre: los disparos resonaron en el barrio, sembrando el pánico entre los clientes y transeúntes. El joven quedó tendido entre sillas de corte, máquina de barbería y espejos manchados de rojo, mientras los criminales huyeron sin mediar palabra.
Personas que presenciaron el brutal ataque relataron cómo el victimario apuntó directo a Castro, quien no tuvo oportunidad alguna. Los actos urgentes fueron adelantados por la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación, que arribaron al sitio para levantar evidencias y buscar testigos. Las pesquisas apuntan a un posible ajuste de cuentas, pero hasta ahora no se descarta ninguna hipótesis.
Este homicidio pone en alerta a la comunidad de Chaparral: un hombre joven, vinculado directamente a la institución policial, es la víctima, lo que agrava el impacto del crimen y abre interrogantes sobre el nivel de impunidad en la zona. Familiares del fallecido claman justicia, mientras en el barrio Obrero reina una mezcla de estupor, dolor y miedo.











