En medio de la polémica internacional que ha generado la cancelación y renuncia a visas estadounidenses por parte de varios integrantes del gobierno de Gustavo Petro, surgen preguntas sobre las posibles consecuencias económicas que este hecho pueda traer para el país.
La situación se originó tras las declaraciones del presidente Petro en Nueva York, en las inmediaciones de la ONU, donde defendió la causa palestina y llamó a los soldados estadounidenses a desobedecer órdenes del expresidente Donald Trump. Durante su regreso a Colombia, se conoció que la visa del mandatario fue cancelada, lo que desató una ola de reacciones en su gabinete.
Desde entonces, algunos funcionarios han decidido renunciar voluntariamente a sus visas como acto de protesta, mientras que otros recibieron notificación desde Washington de la cancelación de este documento.
¿Habrá impacto económico?
De acuerdo con María Claudia Lacouture, presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham), el impacto comercial sería limitado, pues históricamente Estados Unidos ha separado lo político de lo económico. Sin embargo, advierte que sí puede haber efectos operativos importantes.
Esto se debe a que ministerios y entidades como Cancillería y Hacienda necesitan mantener contacto directo con bancos y organismos multilaterales ubicados en EE. UU., con los que Colombia negocia créditos y tasas de interés claves para la estabilidad de la deuda nacional.
Lacouture hizo un llamado a que se anteponga el interés del país por encima de las posiciones individuales de los servidores públicos.
Una visión diferente
Por su parte, la superintendente de Industria y Comercio, Cielo Rusinque, aseguró que el tema de fondo es un asunto de derechos humanos frente al genocidio en Gaza. En entrevista con Blu Radio expresó que “la visa es solo un papel, que se puede cancelar un día y expedir al siguiente; lo que no se recupera son las vidas perdidas”.
Rusinque también resaltó que muchos trámites pueden realizarse de manera virtual, sin necesidad de viajes a territorio estadounidense.
El debate continúa
Mientras algunos analistas insisten en que el impacto económico sería manejable, otros advierten riesgos en el relacionamiento internacional de Colombia y en la gestión de acuerdos financieros claves.
Por ahora, lo cierto es que el tema de las visas seguirá marcando la agenda política y diplomática del país.











