Este asentamiento ubicado entre el parque Centenario y el parque de Belén en zona céntrica de Ibagué, ha sido objeto de denuncia en repetidas ocasiones como sitio que funciona como expendedero de sustancias psicoactivas y albergue de personas de dudosa procedencia; ahora de manera reciente con la aparición de viviendas de dos y tres pisos, que adelantan sus labores de construcción civil sin ningún aviso o licencia urbanística, que debe exhibirse por ley de manera pública y visible en las afueras de la obra.
Los vecinos del asentamiento el «hueco de Belén» preocupados por esta situación advierten que estos lugares se conviertan en futuro no muy lejano en «centros sociales» dedicados a los billares o las populares tabernas, como se les reconoce a los bares en los sectores populares de la capital tolimense. «Aquí se ve la policía bajando día de por medio, pero no pasa nada, hay campaneros que les avisan y todo lo esconden, aquí en estas casas se ven hasta jacuzzis, pero para nosotros los vecinos normal, aquí uno de noche cierra las puertas y les mete doble pasador porque es un tema muy complejo y peligroso» señaló una vecina del sector quien prefirió conservar su identidad.
Una situación que continúa acrecentándose en la ciudad de Ibagué, y que mantiene en silencio de las autoridades locales, a ello también se le suma los recientes problemas de orden público en el asentamiento informal denominado Villa Resistencia ubicado en la Tercera Etapa de la Ciudadela Simón Bolívar, comuna 8 de Ibagué, donde se encuentran aproximadamente cerca de 946 personas en unas 500 viviendas que se encuentran distribuidas de manera rudimentaria y artesanal.











