Así lo explicó Monseñor Orlando Roa, quien además recordó que desafortunadamente este lugar fue invadido por personas que consumen estupefacientes e incluso a entierros con fines de brujería.
Monseñor Orlando Roa señaló que la Iglesia católica intentó intervenir el cementerio de El Salado para adecuarlo como un espacio de oración, pero no fue posible debido a normas que lo impedían.
Explicó que en el lugar se presentaban consumos de sustancias y prácticas como la extracción de tierra y entierro de objetos con fines de brujería.
“Buena voluntad de intervenir el sitio para mejorarlo y hacer de ese un espacio de oración, un espacio en donde, pues, no haya esas circunstancias tan malucas de consumos, de sustancias, incluso se hablaba de ese sitio allá como un lugar de brujerías, porque sacaban la tierra del cementerio o porque enterraban allá muñecos para hacerle mal a las personas.
Terrible. Nosotros quisimos intervenirlo, pero no fue posible porque había mucha normativa que nos lo impedía”, precisó Monseñor.
Asimismo, destacó que la comunidad ha iniciado trabajos de intervención, como la construcción de un muro para dar mayor seguridad al sitio, y espera que estas acciones contribuyan a mejorar las condiciones del cementerio y a evitar actividades que, afectan la espiritualidad y la vida de las personas.











