La vicepresidenta de Colombia, Francia Márquez, alertó sobre la existencia de prácticas de racismo y patriarcado en el interior del Gobierno nacional, señalando que estas condiciones han dificultado significativamente su gestión y la implementación de políticas en favor de las comunidades afrodescendientes y los territorios.
Durante su intervención en el foro ‘Impulsando la Justicia Económica de los Pueblos y las Personas Afrodescendientes’ en Cali, Márquez afirmó que ha enfrentado episodios de racismo que le han impedido ejercer su función de manera plena. “No me han dejado gobernar. Cuando pensaba en llevar inversión a los territorios, el presidente tomó decisiones que me separaron de ciertos ministerios y me colocaron en una posición limitada”, indicó.
La vicepresidenta también compartió que ha tenido que solicitar financiamiento a los alcaldes para poder realizar reuniones y avanzar en sus tareas, puesto que no cuenta con presupuestos asignados específicamente para su oficina. “Lo que he logrado ha sido en articulación con cooperación internacional, que me ha apoyado fuertemente para cumplir con la misión de servir a mi país y a mi gente. Sin garantías económicas ni presupuestos concretos, ha sido muy difícil llevar respuestas concretas desde una institución con recursos limitados”, expresó.
Márquez afirmó que su lucha contra el racismo y el patriarcado no ha sido sencilla. “Nuestra sociedad ha negado el racismo; en Colombia, cuando hablamos de racismo, nos dicen que somos resentidos o que solo buscamos victimización, pero jamás reconocen la existencia de estas prácticas. Me ha tocado luchar contra estas estructuras desde el poder”, agregó.
La vicepresidenta concluyó destacando que gobernar en un país con un Estado racial y un Gobierno que también practica estas formas de discriminación ha sido un desafío constante. Sin embargo, aseguró que continúa trabajando con el apoyo de cooperación internacional para avanzar en la justicia económica y social para los pueblos afrodescendientes en Colombia.











