El presidente de la asamblea, Felipe Ferro y el diputado Juan Guillermo Beltrán, resaltan la decisión que mantiene en su cargo a Adriana Magali Matiz.
Luego de conocerse la decisión que se tomó por parte de la Sección Quinta del Consejo de Estado y en la cual se favorece a la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, manteniéndola a su cargo como mandataria de los tolimenses, se ha presentado diversas reacciones en el panorama político, varias de estas desde la asamblea departamental.
El primero en pronunciar se fue el presidente de la doma departamental, el diputado, Felipe Ferro, quién afirmó que el pronunciamiento por parte del Consejo de Estado, inicialmente brinda tranquilidad que sostiene la estabilidad administrativa de la región, ya que de haberse presentado una decisión contraria, se habrían visto perjudicadas la iniciativa ya propuestas en un plan de desarrollo aprobado y que está próximo a entrar plenamente en ejecución.
Indicó, que este tipo de situaciones no deben de generar desgaste en el aparato político-administrativo, por el contrario, una vez subsanada esta situación se debe continuar trabajando para generar progreso en la región.
De otra parte el diputado, Juan Guillermo Beltrán, quién estaba inmerso en esta investigación por algunas publicaciones en sus redes sociales en medio de la campaña electoral, aseguró que desde un principio se tuvo la claridad jurídica, en que las actuaciones de la mandataria estaban inmersas en un ambiente netamente pactado en una coalición, que en ningún momento se trató de actos que fueran en contravía de lo establecido por la ley.
Se mostró satisfecho por esta decisión y recalcó el espíritu trabajador de la mandataria tolimense, resaltando que a diferencia de otros gobernadores que buscan trabajar por beneficio propio e intereses personales, Adriana Magali Matiz trabaja y está enfocada en cumplir lo propuesto para el beneficio de los alimentos.
Ambos asambleístas coinciden, al afirmar, que la gobernadora del departamento, siempre ha sostenido un aire de cordialidad y sobre todo de unidad para trabajar de la mano, incluso con aquellos que son de distintas corrientes e ideologías políticas.











