La Secretaría de Salud Municipal continúa con las campañas de prevención en las diferentes comunas de la ciudad.
La secretaria de Salud de Ibagué, Liliana Ospina, informó que el municipio ha registrado más de 10,000 casos de dengue, siendo los menores de 11 años los más afectados. Estos niños son quienes más frecuentemente requieren unidades de cuidado intensivo.
“Tenemos más de 10.000 casos de dengue en nuestro municipio, sigue siendo la población más afectada los menores de 11 años, donde se complican más, donde requieren más unidades de cuidado intensivo”, aseguró la secretaria de Salud.
Ospina subrayó la importancia de medidas preventivas como el lavado frecuente de albercas, la recolección de inservibles y la atención a los síntomas del dengue. Instó a la población a consultar el servicio de urgencias ante cualquier signo de alarma para evitar complicaciones.
La Comuna Ocho, una de las más afectadas, ha salido del brote gracias a las estrategias implementadas, como la recolección de inservibles, el lavado de albercas y la fumigación en casos específicos. Estas acciones resultaron efectivas, y la comuna pasó de estar en alerta roja a una situación de menor riesgo.
“Nuestras estrategias, que fueron el 3×1, que fue recolección de inservibles, lavatón de las albercas y fumigación en casos puntuales, fueron exitosas y se logró sacar del brote que tenía la Comuna Ocho”, precisó la funcionaria.
Las recomendaciones para prevenir el dengue incluyen lavar las albercas con cepillo cada ocho días, recolectar y tapar todo colector de agua, usar mosquiteros y acudir a urgencias ante signos de alarma como fiebre persistente, dificultad para respirar, sangrados, dolor abdominal o falta de apetito, especialmente en niños.
Por último, indicó sobre las medidas de prevención: “Lo principal es lavado con cepillo cada ocho días de las albercas, recolectar y tapar todo colector de agua, recolectar inservibles, usar toldillos o mosquiteros si se presentan síntomas o diagnóstico confirmado del dengue y, por supuesto, ante cualquier signo de alarma, fiebre que no mejora, dificultad al respirar, sangrados, dolor abdominal o inapetencia, es decir, que los niños no quieran comer específicamente en esta población, asistir al servicio de urgencias más cercano”, concluyó Ospina.











