La noche del martes, el municipio de Morales, Cauca, fue escenario de un violento ataque perpetrado por disidencias de las FARC del bloque Jaime Martínez contra una estación de Policía, desencadenando un intercambio de disparos que sembró terror entre los residentes.
En medio de la oscuridad, ciudadanos angustiados capturaron en video cómo miembros del Ejército repelían el asalto mientras los atacantes se replegaban hacia zonas montañosas, desatando combates en la cordillera del municipio.
El concejal Manuel Alejandro Velasco informó que, aunque el enfrentamiento no causó heridos, la comunidad aún vive con temor, reforzado por la presencia constante de helicópteros sobrevolando la región para mantener la calma.
El incidente en Morales no fue un caso aislado: en Jamundí, Valle del Cauca, también se registró hostigamiento contra una subestación policial, mientras que en Nariño, combates entre disidencias y fuerzas armadas se extendieron por las montañas del departamento, elevando la preocupación entre los civiles y solicitando a los actores armados respeto por las áreas urbanas y los derechos humanos.










