Según un estudio del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf), la reforma pensional podría aumentar significativamente la carga fiscal para los menores de 30 años. La reducción del umbral de cotización obligatoria a Colpensiones, propuesta en la reforma, se señala como el principal factor detrás de este aumento impositivo.
La reforma pensional, de acuerdo con el estudio, podría incrementar el pasivo pensional hasta un 62.3% del PIB para el año 2100. Esto se debe a la reducción del umbral de cotización obligatoria a Colpensiones de tres a 2.3 salarios mínimos, lo que, a largo plazo, aumentaría la carga para las generaciones futuras.
En términos prácticos, los menores de 30 años se verían afectados por mayores tasas de contribución, lo que disminuiría sus ingresos disponibles para otras necesidades personales y familiares. Además, se plantea que estos cambios podrían impactar negativamente la capacidad de ahorro de las jóvenes generaciones, así como su calidad de vida a medida que avancen en su carrera laboral.
Para mitigar el impacto, el Carf sugiere ampliar el período de cálculo para las pensiones y ajustar la tasa de reemplazo. Estas modificaciones podrían equilibrar mejor los costos y beneficios de la reforma, haciéndola más justa y sostenible a largo plazo.
El estudio del Carf plantea serias implicaciones para las futuras generaciones en el marco de la reforma pensional. Mientras se debaten las propuestas, queda por verse cómo se abordarán estas preocupaciones y qué medidas se tomarán para garantizar la equidad y la sostenibilidad del sistema pensional a largo plazo.











