Los sobrevivientes relatan que las fuerzas rusas están perpetrando una campaña de violencia sexual en las zonas ocupadas de Ucrania, dirigida principalmente contra hombres. Estos crímenes forman parte de una estrategia sistemática para subyugar a la población ucraniana, según denuncias de fiscales y grupos de derechos humanos.
Roman Shapovalenko, un administrador de una granja de 39 años, fue arrestado por las fuerzas de seguridad rusas en Jersón el 25 de agosto de 2022. Durante su detención, fue sometido a electroshocks en los genitales y amenazas de violación. “Parecían tener un fetiche por los genitales”, dijo Shapovalenko, detallando su experiencia a CNN.
Esta es solo una de las muchas historias de violencia sexual contra hombres ucranianos en áreas ocupadas por Rusia. Fiscales y organizaciones de derechos humanos afirman que estos crímenes, que incluyen desnudez forzada, mutilación genital y amenazas de violación, son una táctica deliberada del ejército ruso. El último informe del Consejo de Seguridad de la ONU documenta 85 casos de violencia sexual en 2023, de los cuales 52 involucraron a hombres.
Anna Sosonska, fiscal ucraniana y jefa interina de la división de violencia sexual relacionada con el conflicto, destacó que la violencia sexual es una estrategia sistemática en todas las regiones bajo ocupación rusa. Las denuncias de violencia sexual incluyen a hombres electrocutados con teléfonos de campaña militar soviéticos y sometidos a desnudez forzada.
Entre los testimonios recogidos por CNN se encuentra el de Roman Chernenko, un oficial de inteligencia ucraniano capturado en Mariúpol. Chernenko describió cómo era torturado hasta tres veces al día durante meses. “Tapik es un teléfono militar con dos cables. Uno está conectado a tus testículos, el otro a tu dedo, y siguen aumentando la corriente”, explicó.
El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) ha identificado a varios oficiales rusos responsables de estos crímenes. Entre ellos se encuentran Aleksandr Naumenko, Oleksandr Chilengirov y Yehor Bondarenkov, acusados de supervisar y ejecutar torturas sexuales en centros de detención en Jersón. Según los fiscales, estos oficiales ordenaron directamente la violencia sexual contra los detenidos.
La violencia sexual en las zonas ocupadas de Ucrania es una parte integral de la estrategia rusa para destruir la identidad nacional ucraniana y subyugar a su pueblo. A pesar de los esfuerzos para documentar y procesar estos crímenes, la verdadera magnitud de la violencia sexual puede nunca conocerse completamente. Las autoridades ucranianas están comprometidas a llevar a los perpetradores ante la justicia, mientras continúan trabajando para apoyar a las víctimas y crear conciencia sobre este devastador problema.










