Este miércoles, los cerca de 400 estudiantes de este establecimiento marcharán en contra de los malos tratos y las decisiones perjudiciales que ha tomado el rector en los últimos meses.
Cristina Parra Escobar, madre de familia de uno de los estudiantes próximos a graduarse de la Institución Educativa Lepanto, aseguró, en diálogo con el Noticiero del Pueblo, las situaciones irregulares que se han presentado con el Rector en lo que va corrido del presente año.
Una de las principales incomodidades, radica que el máximo directivo ha solicitado el nombramiento de docentes para el área de matemáticas, cuando esto no se hace necesario, siendo aún más grave que al llegar el nuevo educador, resulta siendo un agrónomo, profesión que no viene a tener relación directa con la materia a impartir.
Asegura que este acto, más que ser accidental, es intencional, su verdadero fin estaría enfocado en poder reactivar el proyecto de una huerta escolar, para justificar las horas de trabajo social de los alumnos de últimos grados, programando jornadas incluso los días sábados y festivos, lo que tachan como una explotación laboral.
Adicional a esto, desde el órgano interno del claustro educativo, se está pidiendo la compra de una máquina despulpadora de fruta, valorada en 14 millones de pesos.

Aunque parece ser una iniciativa que aporta a la formación de los jóvenes, si sorprende para padres de familia y alumnos, que se desconozcan otras necesidades como el arreglo de las baterías sanitarias, cambio de tejas rotas, mejoramiento de espacios de formación e incluso reparación de máquinas del laboratorio que están sin usar por falta de mantenimiento.
Para este miércoles, la comunidad en pleno, 370 estudiantes aproximadamente, saldrán a marchar en rechazo a esto y los malos tratos verbales, así como de comportamiento del Rector hacia los estudiantes, área administrativa y docentes.
Hasta el momento, la Secretaría de Educación del Tolima, aunque ya conoce del caso, no se ha pronunciado de fondo sobre el mismo.











