Uruguay marcó un precedente en América Latina al aprobar este miércoles 15 de octubre la ley de eutanasia, conocida como “Muerte Digna”, convirtiéndose en el primer país de la región en legalizar el procedimiento mediante una ley. A diferencia de países como Colombia y Ecuador, donde la eutanasia fue despenalizada a través de fallos judiciales, el caso uruguayo representa el primer marco legal aprobado directamente por el Congreso, lo que consolida su respaldo institucional y jurídico.
El debate, que se desarrolló en un ambiente mayoritariamente respetuoso, fue interrumpido por gritos de “asesinos” provenientes de un grupo de personas que se oponían a la medida y seguían la discusión desde las gradas. Sin embargo, los aplausos y abrazos de quienes apoyaban la norma marcaron el cierre de una sesión calificada por muchos como histórica.
En el lugar estuvo presente Beatriz Gelós, una paciente con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) que se convirtió en símbolo del activismo a favor de la aprobación de la ley, defendiendo el derecho a decidir sobre el final de la vida en condiciones de sufrimiento extremo.
El senador oficialista Daniel Borbonet destacó que se trató de un texto “sólido” que ofrece seguridad jurídica y respeto por la dignidad humana, mientras que el legislador Pedro Bordaberry, de centroderecha, manifestó su desacuerdo, calificando la medida como “una ley de fomento de la muerte asistida”.
Entre los requisitos para acceder a la eutanasia se establece que la persona debe ser mayor de edad, ciudadana o residente uruguaya, estar psíquicamente apta y encontrarse en etapa terminal de una enfermedad incurable o que le cause sufrimientos insoportables con grave deterioro de su calidad de vida.
Además, el procedimiento contempla instancias médicas previas y la manifestación escrita de la voluntad del paciente, con el fin de garantizar su plena conciencia y autonomía al momento de tomar la decisión.
Con esta aprobación, Uruguay abre un nuevo capítulo en los debates éticos y legales sobre el derecho a morir dignamente, un tema que sigue generando discusión en toda América Latina.











