A falta de una fecha en los cuadrangulares, Deportes Tolima definió el grupo B tras sumar tres victorias y dos empates.
Deportes Tolima volvió a demostrar por qué es uno de los equipos más regulares del semestre y el conjunto Vinotinto y Oro aseguró su boleto a la gran final luego de completar una campaña impecable en el grupo B, con tres victorias y dos empates.
Atlético Bucaramanga llegó al duelo en el estadio Alfonso López con la obligación de ganar para mantenerse con vida. Sin embargo, al frente tuvo a un Tolima sólido, invicto y con la etiqueta del mejor visitante del torneo. El partido, dirigido por el árbitro bogotano Andrés Rojas y apoyado en el VAR por Luis Trujillo, se convirtió rápidamente en una batalla táctica, pareja y llena de tensión.
El ‘leopardo’ lo intentó de todas las formas posibles, presionó alto, buscó por fuera y por dentro, pero nunca encontró la fórmula para quebrar la muralla defensiva del Tolima. Fueron dos partidos consecutivos sin goles entre ambos en estos cuadrangulares, reflejo de la solidez del equipo de Ibagué y de la falta de claridad del Bucaramanga en los metros finales.
Con el empate y la suma de 11 puntos en cinco fechas, el equipo dirigido por Lucas González se quedó con el primer tiquete a la final del Clausura 2025. La clasificación tuvo protagonistas claros: la dupla de centrales Anderson Angulo y Marlon Torres estuvo implacable, liderando una defensa que no concedió oportunidades claras. Pero la gran figura del cuadrangular fue el guardameta Neto Volpi, nuevamente determinante con atajadas clave que sostuvieron la campaña invicta.
Tolima, que ha demostrado solidez, madurez y un estilo de juego efectivo, espera ahora por su rival en la final. Lo cierto es que, en una noche teñida de Vinotinto y Oro, el equipo pijao confirmó por qué es protagonista constante del fútbol profesional colombiano.











