El congresista tolimense cuestiona las acciones de Cortolima y la falta de control por parte de la mismas Administración Municipal.
Una fuerte denuncia presentó el representante a la Cámara por el Tolima, Marco Emilio Hincapié, sobre la operación del relleno sanitario Payandé de Natagaima, al señalar presuntas fallas de control, inconsistencias contractuales y posibles afectaciones ambientales que, según dijo, estarían impactando a las comunidades de la zona.
Tras recorrer las instalaciones, Hincapié aseguró haber encontrado vehículos recolectores de diferentes municipios, pocos trabajadores del consorcio encargado de la operación y presencia de lixiviados.
También cuestionó el funcionamiento de la báscula y las condiciones de control sobre el ingreso de residuos.
“Encontré un gran negocio para unos particulares, basándose en la destrucción medioambiental de nuestras comunidades y en la destrucción de Natagaima”, afirmó.
El representante también cuestionó que, según la información recopilada, mientras inicialmente se habría establecido que seis municipios podían disponer sus residuos en el lugar, la comunidad asegura que actualmente serían cerca de 14 municipios los que estarían utilizando el relleno.
Uno de los principales cuestionamientos tiene que ver con la cantidad de residuos que estaría recibiendo el lugar.
El congresista aseguró que la autorización ambiental de Cortolima contemplaba una capacidad cercana a las 10.000 toneladas anuales, pero afirmó que durante 2026 ya se habrían dispuesto alrededor de 24.000 toneladas.










