Ciudadanos hacen un llamado a la empresa Hiperrruta de Los Andes, encargada de la construcción de la doble calzada Ibagué‑Cajamarca, para que reestructure los trazados que han socializado con la comunidad, ya que prácticamente aislarían el municipio.
Si bien el proyecto doble calzada Ibagué – Cajamarca pretende mejorar la movilidad y la infraestructura del país, los cajamarcunos temen que su cultura, comercio y tradición queden desprotegidos, aislados y olvidados, si el proyecto se convierte en una realidad y uno de los tres trazados que diseñó la empresa que reemplazó a la APP Gica, llega a ser aprobado. ya que al parecer no ha existido una sin una verdadera socialización con la comunidad.
El proyecto es clave para la conectividad del Eje Cafetero, lo que a su vez ha generado múltiples interrogantes en la comunidad, ya que las autoridades no han revelado los impactos potenciales de la obra en los habitantes de la despensa agrícola de Colombia.
“Nos encontramos en una situación crítica. La doble calzada entre Cajamarca y Calarcá es una obra muy importante, y no podemos permitir que nos impongan un trazado sin tomar en cuenta las necesidades ni tampoco el sentir ciudadano. El gobierno nacional y la ANI, han venido a utilizar a las comunidades y hacemos un llamado para llegar a una decisión de común acuerdo por donde debe pasar esta carretera” señaló Ervin Valencia ex concejal de Cajamarca.
Ante este panorama, el exconcejal solicitó que el gobierno y los responsables del proyecto consideren un proceso de socialización más profundo, en el cual se presenten todas las alternativas de trazado y se analicen los posibles impactos sobre la comunidad, el comercio y la cultura local.
El tramo tiene una longitud total de 225,1 km, de los cuales 35,1 km corresponden a la nueva segunda calzada, mientras los restantes implican mantenimiento de la vía existente, que incluye la construcción de túneles, 57 puentes y viaductos, así como variantes en Boquerón, Valle de Cocora y Cajamarca respectivamente.











