El representante del sindicato habló con La Voz del Pueblo e indicó que la responsabilidad recae en la Secretaría de Educación, la Alcaldía Municipal, habían planteado por ejemplo, la adquisición de botones de pánico, e incluso plantea que desde el Concejo busquen un proyecto de acuerdo que trate el tema.
José Asmed Ospina Sánchez, presidente del Sindicato Unitario Nacional de Trabajadores de la Educación del Tolima (SUNET) y fiscal de la Junta Nacional, se pronunció tras las afirmaciones del director de Calidad Educativa, Gabriel Patarroyo, durante un debate de control político en el que se mencionó una posible negligencia del rector de la Institución Educativa Técnica San José en el caso del asesinato de un celador.
Ospina Sánchez sostuvo que el sindicato ha advertido desde hace tiempo sobre las falencias en materia de seguridad en los colegios oficiales de Ibagué. Entre las principales preocupaciones está la falta de elementos de protección para los celadores, quienes no portan ningún tipo de arma y, en muchos casos, carecen de mecanismos de respuesta inmediata ante emergencias.
El dirigente sindical propuso la instalación de botones de pánico en las instituciones educativas, conectados directamente con la Policía o con una central de monitoreo operada por la Alcaldía. Según él, esta medida permitiría una reacción más rápida en caso de intrusiones o amenazas contra el personal de vigilancia.
“Esa es una situación que nosotros hemos venido ya hace bastante tiempo, pues mirando a ver cómo la Secretaría de Educación empieza a revisar el tema de seguridad de las instituciones educativas. Si bien es cierto, hay unos, hay unos celadores contratados. Que como son civiles, pues no manejan armas”, dijo Ospina Sánchez.
Enfatizó el sindicalista: “La necesidad de que a través de este mecanismo se pueda con las empresas de seguridad que tienen instalada el sistema de de monitoreo dentro de las instituciones educativas, pues que haya un botón de pánico que les permita a través de este ejercicio que esté conectado con la policía o con una eh supervisión que tenga la alcaldía contratada para hacer un apoyo de de de de este tipo de vigilancia electrónico porque pues el celador muchas veces si no tiene nada con qué defenderse, pues es muy difícil”.
Ospina Sánchez también indicó que el sindicato ha solicitado en reiteradas ocasiones —por escrito y de forma verbal— a la Secretaría de Educación y a la Alcaldía la revisión del modelo de seguridad. Señaló que las condiciones actuales exponen al personal y no permiten proteger de forma efectiva los bienes institucionales. En algunos casos, los colegios están bien dotados, pero no cuentan con medidas de seguridad proporcionales a los riesgos.
“También hay que revisar que las instituciones educativas también dentro de sus presupuestos, pues también dentro a tener una póliza colectiva para mirar cómo también de esta manera a través de este mecanismo también se aseguran los elementos que tienen las instituciones educativas para que no queden desprotegidos, no solamente a la al al cuidado de de de una de una persona que no tiene los elementos de seguridad para proteger al 100% de estos bienes”, contó el hombre.
Según cifras entregadas por Sunet, al menos 110 de las 208 instituciones educativas oficiales en Ibagué presentan dificultades similares. Por ello, el sindicato plantea realizar un censo que permita determinar con precisión cuáles planteles requieren intervención urgente.
El hombre subrayó que esta es una responsabilidad compartida entre la Secretaría de Educación, la administración municipal y el Concejo de Ibagué. Propuso que a través de un proyecto de acuerdo se asignen recursos adicionales para reforzar la seguridad en los colegios oficiales.
Finalmente, señaló que la reciente muerte del celador en el colegio San José evidencia la necesidad de adoptar medidas concretas para proteger a los trabajadores, quienes cumplen sus funciones sin las herramientas mínimas para garantizar su integridad.











