Este viernes 13 de marzo, se tiene prevista la demolición de los predios que están en ruinas después del incendio de agosto de 2024, en los cuales, llegaron a vivir cerca de 76 habitantes en condición de calle, que ya fueron desalojados y encerrar el lugar con malla, y concertina.
Tras un año y siete meses del incendio ocurrido en agosto de 2024 que afectó a más de cinco locales de la carrera Cuarta entre las calles 19 y 20, las ruinas, que fueron ocupadas por habitantes en condición de calle, fueron encerrados con mallas y concertinas, y este viernes 13 de marzo, será demolido.
La Voz del Pueblo habló con Rodrigo Carvajal, propietario de Muebles Carvajal, quien aseguró que en los predios afectados por el incendio se han presentado problemas de seguridad desde el día posterior a la emergencia.
Explicó que el lugar fue ocupado por habitantes de calle que ingresaron para retirar materiales, dormir y permanecer en el sitio, lo utilizaban para consumo de sustancias y para realizar necesidades fisiológicas, lo que generó incomodidades entre los comerciantes del sector, por la emanación de malos olores.
“Desde el día posterior al incendio los habitantes de calle se tomaron esos premios para sacar varillas, para estar durmiendo, para estar haciendo sus necesidades fisiológicas, para esconderse, para fumar”, contó Carvajal.
Enfatizó el comerciante: “Entonces el sector estábamos, en cabeza de Eduardo, el de Primavera, recolectando fondos para comprar bloques, pagar un maestro, cemento, arena y poder sellar todos esos locales en las entradas, pero, pues, no se obtuvo ese permiso y hasta la semana pasada fue que ya hicieron un cerramiento en malla”.
Refirió que la demolición de las estructuras podría iniciar en los próximos días, que ya fueron otorgadas las licencias de demolición y construcción por parte de la Curaduría Urbana.
De acuerdo con Carvajal, los predios pertenecen a la sucesión de Horacio Gómez, quien en el pasado fue propietario de gran parte de la manzana y con el paso de los años vendió varios lotes.
El comerciante señaló que en el lugar se proyecta una construcción que incluiría locales comerciales y parqueaderos, y una parte del terreno habría sido cedida para un espacio público donde se contempla la construcción de un parque.
“Durante el proceso de cerramiento del área, la Policía realizó un censo y encontró decenas de habitantes de calle en el sitio, donde se hallaron colchonetas y refugios improvisados. La semana pasada llegaron los maestros a hacer el cerramiento en malla. Les tocó parar y llegó la policía y hicieron un censo y encontraron cómo 76 habitantes de calle y eso que ya en el día donde ya habían salido muchos. Pero ahí ya tenían colchonetas. No sé para dónde cogerían después del sábado. Que terminaron o el lunes que ya estaban colocando una concertina para evitar que entraran. Pero Dios quiera que empiecen con esa demolición porque es que los olores son demasiado demasiado fuertes los olores que emanan de ese sitio”.
Por último, Carvajal pidió revisar un acuerdo del Concejo Municipal de Ibagué que, según indicó, restringe licencias de construcción y remodelación en el sector comprendido entre las calles 19 y 23 y las carreras primera y quinta. Señaló que esta situación ha generado locales vacíos, inmuebles en venta y deterioro urbano en esa zona de la ciudad.
“Hacer una derogatoria del acuerdo del consejo que lleva 18, 19, casi 20 años donde nos tienen bloqueado el sector de la 19 a la 23 y de la Primera a la Quinta, donde no se otorgan licencias de construcción, no se deja hacer remodelaciones, no. Entonces, esto ha hecho que el sector sufra de esa caída en el sentido urbanístico”, precisó el hombre.
Y enfatizó: “Porque si usted mira y se pega una pasadita por todo el sector, hay cualquier cantidad de casas en venta porque no pueden hacer nada. No sé cuál ha sido la intención desde hace tiempo, porque ese es un plan de acabar la plaza y construir unos apartamentos y es algo imposible, pero es algo que hace que el sector cada día esté peor”.
Por último, recalcó que si levantaran ese acuerdo del Concejo, la gente compraría los predios o los dueños actuales remodelarían, porque para su criterio, este es el peor sector de Ibagué, al estar lleno de habitantes de calle, locales vacíos, de ventas de ‘vicio’ y recicladoras.











