La comunidad de los barrios Belén y La Pola, en Ibagué, denuncia la crítica situación de inseguridad que se vive en el sector conocido como “El Hueco”, una invasión ubicada en la zona donde antiguamente corría la quebrada La Pioja.
El lugar, que antes era considerado una zona protegida, hoy se ha convertido en epicentro de consumo y expendio de sustancias psicoactivas, además de constantes robos y enfrentamientos entre los mismos habitantes del asentamiento.
Residentes aseguran que, pese a los llamados a las autoridades, la presencia policial es limitada. En algunas ocasiones los uniformados llegan, pero los responsables se esconden entre los cambuches y lotes, donde también se han levantado construcciones improvisadas una de ellas, incluso, con segundo piso.
Una vecina con más de 15 años en el barrio relató:
“Esto era tranquilo, pero ahora hay robos, basuras, malos olores, marihuana por todo lado y hasta quemas de desechos. Traen la basura y la prenden, eso está acabando con los árboles”.
Además, varios habitantes advierten que en el interior de “El Hueco” se registran riñas frecuentes, algunas de las cuales han terminado con personas heridas con cuchillos y otros objetos cortopunzantes, lo que incrementa el temor entre los vecinos.
Aunque en los accesos por Belén y La Pola hay cámaras de seguridad, los hechos delictivos se repiten con frecuencia y las autoridades locales aún no se han pronunciado sobre la problemática que, según los habitantes, “ya se volvió parte de la rutina”.











