Así lo reveló Gabriel Patarroyo, director de Calidad Educativa, durante un debate de control político, donde lamentó la muerte del vigilante José Luis, y aseguró que tuvieron que poner en cintura a la Institución Educativa.
Durante el debate de control político a la Secretaría de Educación se reveló que hubo negligencia, tanto por la institución educativa San José ubicada en el sector de los Arrayanes, como por el rector, en cuanto a las adecuaciones de seguridad de la misma, las que llevaron al homicidio del querido vigilante, José Luis Ríos Torres, quien murió intentando contener un hurto.
Así lo dio a conocer el director de Calidad Educativa de Ibagué, Gabriel Patarroyo, quien confirmó que el ‘accidente’, como así lo llamó él, ocurrido en una institución educativa oficial, evidenció fallas atribuibles a la administración del plantel. El funcionario lamentó este caso que llevó a la pérdida del vigilante que era tan querido.
“Una vez se presenta esta situación, lo primero que se hace es iniciar el proceso de investigación del accidente y se acordaron las causas que han permitido primero poner en cintura la institución educativa”, dijo el Director de Calidad Educativa.
De acuerdo con Patarroyo, la investigación iniciada tras el hecho permitió establecer que la institución contaba con recursos para implementar medidas de seguridad, como la instalación de cámaras y la adecuación del cerramiento perimetral con concertina. Estas acciones estaban estipuladas en los contratos suscritos, pero no se habían ejecutado. Según la Secretaría, dicha omisión corresponde a la administración de la institución y, en particular, al rector.
“La institución educativa cuenta con unos recursos que permite que ellos puedan hacer las adecuaciones correspondientes a seguridad, el tema de la concertina, el tema del monitoreo por cámaras que está viabilizado dentro de ese contrato, pero que por negligencia de la institución educativa y de su rector no se habían hecho las acciones correspondientes”, aseguró Patarroyo.
Enfatizó el funcionario: “Es decir, que se hicieron la instalación con fecha del 30 de julio de las cámaras que se inicia el proceso de cerramiento que se le ha dicho y se le ha repetido a los a nuestros vigilantes, a nuestros celadores, a esos auxiliares que su labor no es la contención ni es la intervención, si no es activar la ruta de inmediato comunicarse con Policía Nacional o con la dirección administrativa y financiera”.
Recordó, en cuanto a la ruta, que el teléfono o línea autorizada está a disposición 24 horas para que se pueda hacer el acompañamiento y reaccionar ante esas situaciones. Además, de parte de la Secretaría de Gobierno han tenido acompañamiento también en lo que es la implementación de estas rutas.
Por último, recordó que la Administradora de Riesgos Laborales ha acompañado el proceso, incluyendo la atención psicosocial para los trabajadores de la institución.
“Y en ese proceso que se señala inducción y reinducción, pues, tenemos la enorme ventaja de tener una ARL que ha acompañado a nuestros grados unos grados les ha dicho ha hecho la protección y la contención emocional de lo que significa para los vigilantes o para nuestros delegados, perdón, y nuestros compañeros administrativos de esa institución y compañeros docentes la pérdida de un compañero”, finalizó Patarroyo.
Recordar sobre el homicidio del vigilante, ocurrió la medianoche del miércoles 28 de mayo a la institución educativa Técnica San José, ubicada en Los Arrayanes, el venezolano José Leonardo Blanco Montero, presuntamente, ingresó a cometer un hurto, cuando el vigilante José Luis Ríos Torres, quien estaba haciendo la ronda en las instalaciones.
Ríos Tores sorprendió al venezolano dentro del colegio, quien lo agredió en repetidas ocasiones. El vigilante intentó defenderse, recibió tres heridas con arma blanca, una en la garganta y dos en el pecho para que su vida se apagara. Ríos Torres falleció a las afueras del colegio.











