El 7 de agosto es un día festivo en Colombia porque se celebra el aniversario de la Batalla de Boyacá, momento cumbre de la gesta independentista que tuvo lugar en 1819, cumpliendo 205 años de independencia en este 2024.
Nuestros próceres, Simón Bolívar, Antonio Nariño, Francisco de Paula Santander y demás tuvieron que ganar el control de las ciudades y el territorio para así construir el proyecto de país libre del yugo español.
Precisamente, fue en esta batalla del 7 de agosto de 1819 que la campaña independentista le dio una estocada definitiva al ejército realista, y con él a la estructura de poder que sostenía el dominio español sobre este territorio.
Al ganar la batalla la campaña independentista aseguró la ciudad de Santa Fe y derrotó y capturó a Barreiro, el tercer hombre en la línea de mando español apenas debajo del «pacificador» Pablo Morillo y el Virrey Juan de Sámano. La misión de Morillo había sido apagar la rebelión en la colonia, y lo había intentado a sangre y fuego por la vía militar.
Según lo que Morillo reportó a la Corona Española, en lo político, la derrota en dicho 7 de agosto de 1819 sobre el paso del río Teatinos, significaba poco menos que la pérdida del Virreinato de Santafé, hacia donde originalmente se dirigían para reagruparse.
Además, había dejado gravemente comprometida la suerte de la Capitanía de Venezuela y de la Presidencia de Quito, sin contar con que la Gobernación de Panamá y el Virreinato del Perú quedarían «a merced de los rebeldes por sus escasas fuerzas de defensa».
La situación desde antes ya era compleja para la estabilidad de la colonia, pues incluso desde antes del «grito de independencia» (que también es una fecha fijada por la historia oficial) del 20 de julio de 1810 en la que se fraguó la incitación popular del Florero de Llorente, el control de la corona ya estaba tambaleando.
En esta batalla el ejército realista había perdido buena parte de sus combatientes, quienes fueron capturados, habían muerto en combate o se habían disipado frente a la derrota.











