Un despacho seccional de la Unidad de Vida del Tolima judicializó a Jairo Alfonso Sandoval Forero señalado de haber intentado acabar con la vida de una mujer, quien era amiga suya.
La Fiscalía le imputó el delito de tentativa de homicidio agravado a Jairo Alfonso Sandoval Forero, de 39 años, quien no aceptó los cargos, ante el Juzgado Séptimo de Control de Garantías, ante el cual fue presentado y que le impuso medida de aseguramiento en centro carcelario.
Los hechos ocurrieron el pasado 11 de octubre, en horas de la madrugada, en la Ciudadela Comfenalco, del sector de Picaleña de Ibagué, donde Sandoval Forero, presuntamente, atacó a María Fernanda García Conde, de 29 años, con arma cortopunzante, hiriéndola en 16 oportunidades, en el rostro, cuello y otras partes de su cuerpo.

Al parecer, Sandoval Forero y la mujer, se encontraban departiendo en un establecimiento comercial. Ante la negativa de ella de pasar la noche con él, el hombre se tornó agresivo. La víctima se marchó, sin embargo, el presunto agresor la persiguió hasta alcanzarla y comenzó a atacar en vía pública.
Para el momento de la agresión la mujer contó que ella vive en Ecuador, es bailarina y llegó a Ibagué para asistir al matrimonio de la hermana. Además, que conoce a su presunto atacante desde hace dos años, quien el día de los hechos la invitó a almorzar en su casa en el barrio Ciudadela Comfenalco, en el sector de Picaleña.

Luego se fueron en compañía de la mamá del sujeto para un establecimiento y consumieron algunas bebidas alcohólicas. «Ya era tarde y le decía que me quería ir, pero él decía que fuera a la casa y me quedara con él. Yo le decía que no hasta que decidí irme a buscar transporte».
Según la mujer, el sujeto la persiguió. Ella le hizo el pare a un taxi, pero él la agarró de las muñecas para que no se fuera. Ella le insistía que quería irse, así que el sujeto, habría sacado el cuchillo con el cual la agredió en su espalda, brazos y rostro. En total fueron 17 heridas.
«Yo empecé a gritar y pasó una pareja en un carro rojo. Ellos me auxiliaron y me llevaron a la clínica. Cuando Jairo observa que ellos se dan cuenta, me pasa el cuchillo y se va. Yo estaba muy mal porque ya había perdido mucha sangre», contó la afectada.












