Dos historiadores tolimenses exponen versiones diferentes sobre el lugar donde se habría originado la capital del Tolima, en una discusión que pone sobre la mesa documentos históricos, crónicas de la conquista e investigaciones sobre la fundación de la ciudad.
Una controversia alrededor de los orígenes de Ibagué se ha generado tras las declaraciones de Hernán Clavijo, actual presidente de la Academia de Historia del Tolima, quien sostuvo que el origen de la capital tolimense estaría relacionado con el cerro La Picota, en jurisdicción de Alvarado, Tolima. Para respaldar su planteamiento, hizo referencia al libro del autor Floriberto Cardona, disponible en la Academia de Historia.
Sin embargo, esta postura fue controvertida por el historiador Álvaro Cuartas, autor de la biografía del capitán Andrés López de Galarza, quien defendió la tesis de que los inicios de la Ibagué que hoy conocemos se remontan a Cajamarca, municipio reconocido como la despensa agrícola de Colombia.
Cuartas explicó que su conclusión es resultado de años de investigación y de la consulta de diferentes fuentes documentales. Según indicó, ha explorado archivos históricos en España y Colombia, entre ellos el Archivo General de Indias, el archivo regional y el Archivo Nacional de Colombia, donde asegura haber encontrado información relevante, incluido el testamento de López de Galarza.
El historiador también señaló que su interpretación se fundamenta en documentos escritos y en las crónicas de los frailes Pedro Aguado y Pedro Simón, quienes relataron acontecimientos relacionados con la conquista española y el proceso de fundación de poblaciones en el territorio.
De esta manera, las posiciones de Clavijo y Cuartas abren un debate sobre la ubicación del primer asentamiento asociado a la fundación de Ibagué y el proceso histórico que dio origen a la ciudad. Mientras una versión sitúa ese origen en el cerro La Picota, en Alvarado, la otra sostiene que Cajamarca tuvo un papel determinante en los primeros pasos de la capital tolimense.
La controversia plantea la necesidad de contrastar las fuentes citadas por ambos investigadores, revisar los documentos originales y establecer con precisión a qué asentamiento y etapa del proceso fundacional se refiere cada interpretación.
Por ahora, las dos posturas ponen nuevamente en discusión un capítulo de la historia regional que despierta interés sobre el pasado de Ibagué y el papel que desempeñaron los municipios del Tolima en su formación.










