Los acudientes habían solicitado por escrito aplazar la actividad tras el sismo del lunes. Finalmente, uno de los buses terminó completamente incinerado en jurisdicción de Melgar, aunque todos sus ocupantes lograron salir ilesos.
La tranquilidad de una salida pedagógica terminó convertida en una escena de angustia cuando uno de los buses que transportaba estudiantes del Colegio Eucarístico de Ibagué se incendió durante el regreso hacia la capital tolimense. Aunque no hubo personas lesionadas, el hecho generó preocupación entre los padres de familia, quienes aseguran que habían advertido previamente sobre la conveniencia de aplazar el viaje.
Carolina Rojas, madre de una estudiante de la institución, relató que la salida pedagógica estaba inicialmente programada hacia el Eje Cafetero, pero tuvo que ser modificada debido al hundimiento de la banca registrado en Cajamarca. Finalmente, el destino fue Bogotá, donde los estudiantes visitaron diferentes lugares.
El viaje involucró estudiantes desde sexto hasta undécimo grado, además de docentes y algunos padres de familia que acompañaban la actividad.
Según Rojas, el momento de mayor tensión ocurrió cuando los vehículos descendían de Chinauta y avanzaban por jurisdicción del municipio de Melgar. De acuerdo con los relatos conocidos por las familias, estudiantes comenzaron a advertir que uno de los buses estaba sacando humo.
Según la madre de familia, el conductor actuó con rapidez y experiencia, detuvo el vehículo y procedió a evacuar a los estudiantes antes de que las llamas se apoderaran completamente del automotor.
Minutos después, el bus terminó completamente incinerado.
A pesar de la magnitud del incendio, la emergencia terminó sin personas heridas. Los estudiantes, docentes y padres de familia lograron salir del vehículo a tiempo.
“Habíamos pedido que aplazaran la salida”
Más allá del incendio, la situación abrió un nuevo interrogante entre algunos padres de familia: ¿debió realizarse el viaje?
Carolina Rojas aseguró que, luego del fuerte sismo registrado el lunes en diferentes zonas del país, algunos padres habían solicitado por escrito a través de los correos institucionales que la salida pedagógica fuera aplazada o cancelada debido a la situación de emergencia.
Según su relato, las observaciones no habrían sido atendidas por las directivas y finalmente el viaje se realizó.
“Lo que algunos padres de familia hemos visto es que en el colegio muy pocos escuchan las observaciones que nosotros les realizamos a las directivas”, afirmó.
La madre de familia aclaró que quienes finalmente autorizaron la participación de sus hijos lo hicieron bajo las condiciones establecidas para la actividad, pero considera necesario revisar la manera en que se toman este tipo de decisiones y se atienden las preocupaciones de los padres.











