Colombia ha visto un nuevo aumento en los precios de productos como chorizo, salchichas, galletas y papitas a partir del 1 de enero de 2025, debido a un incremento en el impuesto a los alimentos ultraprocesados. Esta medida, implementada bajo la Ley 2277 de 2022 del gobierno de Gustavo Petro, tiene como objetivo desincentivar el consumo de productos con altos niveles de azúcar, grasas y sodio, considerados perjudiciales para la salud.
El impuesto, que ya alcanzó una tarifa del 20%, se introdujo inicialmente en 2023 con un 10%, aumentando al 15% en 2024. Afecta a 21 productos específicos de los 443 que el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) utiliza para calcular la inflación. Entre estos productos se encuentran las salchichas, el jamón, el chorizo, las galletas de sal y dulces, el chocolate instantáneo, las chocolatinas, la crema de leche, el yogur y el suero, los cuales deben llevar un etiquetado nutricional especial que advierte sobre los riesgos del consumo excesivo.
Aunque el impuesto recae sobre productores, industriales e importadores, se espera que el costo adicional se refleje en los precios finales de los productos. Sin embargo, ciertos alimentos seminaturales y básicos como el arequipe, el pan, las frutas y verduras, entre otros, están exentos del gravamen, lo que busca proteger el acceso de la población a productos esenciales.
El impacto inflacionario de esta medida ya ha sido analizado por el Ministerio de Hacienda, que estima un efecto sobre la inflación total de 0,21 puntos porcentuales en 2023, 0,11 p.p en 2024, y 0,12 p.p. en 2025. Esta cifra considera tanto el encarecimiento directo de los bienes gravados como el impacto indirecto en los insumos.
El ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, destacó que el gravamen solo afecta a 21 artículos dentro de la canasta básica del índice de precios del consumidor, subrayando que el efecto es de única vez y se espera que se materialice con la implementación del impuesto.











