El Departamento de Estado de Estados Unidos emitió una alerta de viaje de máximo nivel, instando a todos los ciudadanos y residentes estadounidenses a salir inmediatamente de Venezuela, debido a lo que catalogó como “alto riesgo de detención injusta, tortura, terrorismo, secuestro y aplicación arbitraria de las leyes locales”.
La advertencia señala que ningún estadounidense debe viajar al país sudamericano bajo ninguna circunstancia, y recuerda que desde 2019 la Embajada de EE. UU. en Caracas permanece cerrada, sin capacidad para ofrecer servicios consulares o asistencia en emergencias.
Washington afirmó que ciudadanos norteamericanos han sido detenidos hasta por cinco años sin debido proceso y sin que se permita contacto con autoridades estadounidenses. El comunicado también advierte la presencia de grupos terroristas colombianos en las zonas fronterizas de Venezuela, aumentando el riesgo para extranjeros.
La alerta incluye incluso recomendaciones para casos extremos de secuestro, como establecer un protocolo de “prueba de vida” con familiares, en caso de ser retenidos por grupos armados.
El anuncio coincide con un despliegue militar estadounidense en el mar Caribe y con la reciente conversación entre Nicolás Maduro y el presidente Donald Trump, la cual Maduro describió como “cordial”, mientras Trump aseguró que fue “solo una llamada”.
La situación incrementa las tensiones entre ambos gobiernos y mantiene en alerta a la región.











