Ante los cuestionamientos por el estado del Teatro Tolima, el secretario de Cultura, señaló que se han ejecutado inversiones para atender la claraboya, la cubierta y ahora la fachada y el interior.
El estado del Teatro Tolima se convirtió nuevamente en escenario de controversia política en el departamento. Mientras sectores cuestionan las condiciones del inmueble y reclaman mayores inversiones, el secretario de Cultura y Turismo del Tolima, Alexander Castro, salió en defensa de la gestión de la administración departamental y aseguró que existen obras y recursos destinados a su recuperación.
Castro señaló que actualmente se adelanta una intervención cercana a los $400 millones, que contempla la pintura de la fachada y del interior del teatro, trabajos que, según explicó, no se realizaban desde hace aproximadamente 23 años.
“Que el teatro va a quedar muy lindo, que vamos a pintar la fachada, que vamos a pintar el interior del teatro”, afirmó el funcionario.
El secretario también puso sobre la mesa otras inversiones realizadas durante la actual administración, entre ellas $216 millones para la claraboya y $187 millones para la cubierta, con lo que defendió que el escenario sí ha recibido recursos para su recuperación.
La controversia tomó un tono político cuando Castro respondió a quienes han cuestionado su gestión al frente de la Secretaría de Cultura y Turismo y han señalado que el Teatro Tolima podría terminar convertido en un “elefante blanco”.
“No, jamás, el teatro está activo, está evidentemente recibiendo eventos”, sostuvo.
Castro también cuestionó que las críticas al escenario hayan adquirido una connotación electoral y pidió que la discusión sobre el patrimonio se mantenga alejada de intereses políticos.
“Meterle política electoral a una circunstancia en donde todos tenemos que estar unidos para sacarla adelante, pues dice mucho del corazón, de lo que hay en el corazón y de lo que hay en la mente de las personas que critican”, manifestó.
El funcionario además defendió la explicación entregada por la administración departamental frente al incidente ocurrido el pasado 2 de octubre, cuando las lluvias provocaron el rebosamiento de las canales del teatro.
Según Castro, la situación no estaría relacionada con una falla estructural de la cubierta, sino con el taponamiento de canales y bajantes por residuos asociados a la presencia de palomas: “El problema no es la cubierta como intentaron hacerlo ver muchas personas”, aseguró.










