Lo que comenzó como la compra de una motocicleta en 2008 terminó años después en una denuncia por agresión, daños materiales, una condena penal y una orden de captura contra el deportista, según la versión del denunciante.
Un caso que mezcla negocios incumplidos, agresiones, audiencias aplazadas y una decisión judicial sin cumplir tiene hoy en el centro de la polémica al boxeador Óscar Eduardo Escandón Berrío.
Diego Barragán, quien asegura llevar años enfrentando este proceso, relató en La Voz del Pueblo, que todo comenzó en 2008, cuando le compró una motocicleta a Escandón. Según afirma, pese a haber realizado el pago y contar con un documento firmado y autenticado, nunca recibió el cumplimiento total del negocio, ya que el hoy deportista no habría adelantado los trámites legales del vehículo.
Con el paso del tiempo, el reclamo se convirtió en tensión. Barragán aseguró que, en 2017, mientras se encontraba en una droguería en la calle 25 con carrera Segunda de Ibagué, fue interceptado por Escandón y varios acompañantes, quienes presuntamente lo agredieron físicamente y le causaron daños a su motocicleta, todo frente a su esposa.
Tras lo ocurrido, la Policía atendió el caso y se dejó constancia de los hechos. Posteriormente, Barragán inició acciones legales por lesiones personales y daño en bien ajeno, en un proceso que, según dice, fue complejo, lento y pasó por múltiples despachos.
“Esto pasó por cuatro fiscalías, luego por juzgados, audiencias, pruebas y muchas trabas. Pero finalmente se logró una decisión”, afirmó.
Esa decisión, de acuerdo con el denunciante, fue una condena de 19 meses de prisión para Escandón, con la posibilidad de evitar consecuencias más severas mediante el pago de una reparación integral en un plazo de 90 días hábiles. Sin embargo, sostiene que el boxeador no cumplió con esa obligación.
Por esa razón, el caso llegó al Juzgado Once de Ejecución de Penas de Ibagué, despacho que habría emitido una orden de captura en su contra, con alcance en territorio nacional e incluso con proyección internacional, teniendo en cuenta que, según se ha dicho en audiencias, Escandón esta fuera del país.
Diego Barragán también rechazó la versión de la defensa, que, según él, habría argumentado que Escandón estaría en Estados Unidos y en condiciones económicas precarias. “Es una versión que no tiene lógica. Él es una figura pública, hoy es empresario, y si está en otro país, algo debe tener. Aquí lo que importa es que cumpla”, expresó.
El denunciante fue enfático en señalar que no actúa por revancha, “no me interesa verlo preso. Me interesa que responda, que asuma su responsabilidad y que la justicia se respete”, puntualizó.











