Ciudadanos denuncian demoras de más de 15 días, para la entrega de repuestos, accesorios o piezas de cambio, en una de las sedes principales de motos Bajaj ubicada en la carrera quinta con calle 21 en Ibagué, sumada a la falta de atención al cliente ya que no les responden las líneas telefónicas ni tampoco el teléfono WhatsApp dispuesto por el concesionario.
Testimonios allegados a la redacción de la Voz del Pueblo 920 AM, darían a entender que esta situación se estaría presentando desde hace meses atrás, por lo que ha generado gran inconformidad en los usuarios de motos Pulsar y Auteco, puesto que no ha existido voluntad ni planes de mejoramiento por parte de las directivas del concesionario para corregir esta situación.
“Llevamos varios días llamando y escribiendo al WhatsApp, pero ni un solo mensaje contestado. La moto quedó varada y nadie nos dice cuándo llegará la pieza, nosotros vivimos en otro municipio del Tolima y no podemos mantener viajando a Ibagué solo para que nos den una razón que se supone se debería realizar a través de las líneas que ellos le dan a uno, para vender las motos si son rápidos y muy diligentes, pero para lo otro se hacen los perdidos» señaló un usuario inconforme.
¿Qué dice la ley sobre este tipo de casos?
El organismo de control Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) exige a concesionarios y distribuidores de motos contar con sistemas de Peticiones, Quejas y Reclamos PQR que garanticen al consumidor respuesta oportuna y solución efectiva a sus inconvenientes. Eso significa que la prolongada apatía del concesionario de no atender las llamadas, ignorar mensajes y mantener piezas por entregar; no solo es una falta grave de servicio: podría equivaler a una violación a los derechos básicos del consumidor.











