La gerente Sara Maritza Campos señaló que las patologías estarían relacionadas con la actividad minera y ya se están extendiendo a otros municipios como Ataco y Coyaima.
Una creciente preocupación se vive en el sur del Tolima por el aumento de enfermedades que, hasta hace poco, no eran comunes en la región. Así lo confirmó Sara Maritza Campos, gerente del Hospital San Juan Bautista de Chaparral, en diálogo con La Voz del Pueblo quien advirtió sobre un incremento significativo de patologías provenientes del municipio de Ataco.
Según explicó la directiva, contrario a lo que se podría pensar, el principal impacto no está relacionado con accidentes en zonas mineras, sino con la aparición de enfermedades infecciosas que están afectando a la población.
“Más que pacientes heridos, lo que hemos recibido son personas con enfermedades que antes no eran típicas en la región”, señaló Campos.
Entre las patologías más preocupantes se encuentran brotes de fiebre amarilla y malaria, que se han registrado inicialmente en zonas de actividad minera en Ataco, pero que ya comienzan a expandirse hacia Chaparral.
La gerente del hospital indicó que, debido a la complejidad de algunos casos, muchos pacientes eran remitidos anteriormente a otros centros asistenciales, pero actualmente el hospital local también está atendiendo estas situaciones, evidenciando la magnitud del problema.
Las autoridades de salud advierten que este comportamiento podría estar relacionado con las condiciones ambientales y sanitarias en las zonas de explotación minera, lo que estaría facilitando la propagación de enfermedades transmitidas por vectores.
Ante este panorama, se hace un llamado urgente a las entidades competentes para intervenir las zonas afectadas, fortalecer las acciones de prevención y evitar que la situación se convierta en una crisis de salud pública de mayor escala en el sur del departamento.











