En medio de una controversia que ha sacudido los cimientos de la Universidad Nacional de Colombia, Leopoldo Múnera, el nuevo rector electo, rompe el silencio y aborda las acusaciones que rodearon su nombramiento. Múnera defendió la transparencia del proceso, mientras la comunidad académica y el público aún intentan comprender los intrincados acontecimientos que rodearon su elección.
La disputa se inició cuando, a pesar de la preferencia de la comunidad universitaria por Múnera, el Consejo Superior de la Universidad optó por José Ismael Peña, desencadenando una serie de acciones legales y administrativas. Múnera llevó el caso ante el Consejo de Estado, mientras que Peña optó por auto posesionarse, desafiando las decisiones oficiales y profundizando la crisis institucional.
La intervención del Gobierno, que modificó la composición del Consejo Superior, resultó crucial para la elección de Múnera y la posterior renuncia de Peña. A pesar de las acusaciones de violación a la autonomía universitaria, Múnera asumió el cargo y afirmó su compromiso con la transparencia y la estabilidad institucional.











