La decisión fue apelada por la defensa del suspendido sacerdote, quien tiene en su contra dos procesos judiciales por hechos similares, luego de ser denunciado por varias mujeres de cometer actos indebidos. Las reconocidas víctimas de los mismos hablaron con La Voz del Pueblo y continúan pidiendo justicia.
Luego de cuatro años de conocerse el caso, ser detenido y recobrar la libertad el reconocido padre Fredy Martínez, las mujeres víctimas de estos procesos judiciales hablaron con La Voz del Pueblo y contaron en qué van los procesos judiciales y la última audiencia, donde se pedía la libertad total del procesado.
En una reciente audiencia para no continuar con la medida no privativa de la libertad, con la cual, el suspendido sacerdote no puede salir del país, debe llevar un dispositivo electrónico, presentarse de manera periódica al despacho, tener buen comportamiento y no salir de su domicilio desde las 6:00 de la tarde y hasta las 6:00 de la mañana, le fue negada la solicitud y fue apelada por la defensa de Martínez Cruz.
“Todavía le dicen padre aunque él no está ejerciendo. Se encuentra suspendido, más continúa con el título de sacerdote. La defensa del del solicitó una audiencia innominada por alegando que la calidad de vida de Freddy Martínez se estaba viendo afectada”, dijo una de las reconocidas víctimas dentro de este proceso judicial.
Añadió: “Argumentó que sobre todo su economía por no poder estar ejerciendo una actividad laboral y tocó también el tema de las salidas de la ciudad, ¿sí? Es decir, viajes. Obviamente dio todo su argumento técnico jurídico”.
Refirió la mujer que con su abogada consiguieron que no le dieran la libertad total, “por lo tanto evitar la revictimización por completo y garantizar que, pues, prácticamente él no salga de la ciudad y por sus antecedentes de viajes constantes, pues que se presente al juicio tal y como lo ha hecho hasta el momento”.
Enfatizó que el Juez aceptó los argumentos de la representación de víctimas y la Fiscalía, “dijo que estas medidas restrictivas debían de permanecer hasta que se diera una sentencia o hasta que se tomara una decisión en el juicio que estamos llevando a cabo”.
¿Cómo van los procesos judiciales?
Otra de las mujeres víctimas precisó que se llevan a cabo dos procesos, uno por la ley 906 de 2007 y la ley 600, anterior a 2007.
“El proceso de ley 600 en este momento está para resolver un conflicto de competencia, puesto que el proceso llegó al despacho del Juzgado Octavo del Circuito Penal, pero lo envió al Juzgado Séptimo, donde responde y envía el proceso al Tribunal, porque todos los juzgados en este momento están en competencia de conocer cualquier proceso que tenga que ver con ley 600”, refirió la mujer.
En cuando al proceso en ley 906, en este momento está en etapa de juicio oral. “El día 25 (noviembre) tuvimos la última audiencia y donde terminan las declaraciones de los testigos de la fiscalía y la continuación del del juicio se llevará a cabo el próximo año, con la declaración de los testigos que tiene Freddy Martínez”.
Enfatizó que llevan cerca de cuatro años en los dos procesos, “hemos solicitado a todos los entes que haya un poquito de celeridad con el proceso porque, pues, es muy desgastante tanto para ellos como para nosotros como víctimas porque hemos sido revictimizadas. la gente nos ha atacado mucho. “Entonces hemos pedido a las autoridades competentes que que tengan celeridad con los dos procesos”..
Llamado a la justicia
El llamado más urgente que hacen las mujeres reconocidas como víctimas es a la justicia, a que no sigan siendo atacadas por parte de los seguidores del padre Fredy.
“Ante todo, pues siempre la esperanza es saber que estamos hablando con la verdad, que todo va a salir bien. Estamos muy contentas por lo que sucedió hoy, porque en medio de todo vimos, el acompañamiento por parte de la defensa de las personas que estuvieron ahí como mujeres”, dijo.
Enfatizó: “El tema del acompañamiento y básicamente como ese fanatismo que hay acerca de esa religiosidad y esos dogmas marcados y de esos adoctrinamientos, pues hace que que las personas se vayan en contra de nosotras y no entiendan que verdaderamente hay pruebas suficientes, más de de conciencia y decir, «Venga, esto no es normal». Esto no hace parte de un ritual religioso, de un ritual, espiritual y sí, la verdad ha sido bastante duro”.
Además, reconoció, en medio de la situación: “También hemos encontrado gente que por debajo de las redes sociales también nos han apoyado. También están dándonos aliento. También sabemos que de una u otra forma están contribuyendo de diferentes maneras al caso. Eso también nos hace sentir un poquito más tranquilas, un poquito más acompañadas frente a lo que nos ha tocado vivir”.











