En medio de una crisis ministerial sin precedentes, el Ministro de Defensa, Iván Velásquez, ha presentado su renuncia irrevocable al cargo, convirtiéndose en la última baja de un gabinete que ha enfrentado crecientes presiones y críticas. Velásquez, quien había sido parte del equipo de Gustavo Petro desde el inicio de su mandato en agosto de 2022, deja su puesto en un contexto marcado por el deterioro de la seguridad en varias regiones del país, especialmente en el Catatumbo, donde la violencia ha alcanzado niveles alarmantes.
La renuncia de Velásquez se suma a la reciente dimisión de las ministras de Ambiente y Trabajo, Susana Muhamad y Gloria Inés Ramírez, respectivamente, ambas altamente valoradas por la opinión pública. La crisis en el Gobierno se ha intensificado después de que el presidente Petro solicitara la renuncia de todo su gabinete antes de un viaje a Oriente Medio, lo que ha generado numerosas críticas y cuestionamientos sobre su liderazgo.
El Ministerio de Defensa confirmó la salida del ministro a través de un comunicado, en el que se menciona que Velásquez tomó la decisión en medio de la creciente preocupación por la violencia en el Catatumbo, donde enfrentamientos entre el ELN y disidencias de las FARC han dejado un saldo trágico de al menos 80 muertos y el desplazamiento de más de 50,000 personas en lo que va del año.
Ante la situación crítica, el presidente Petro ha declarado el estado de conmoción interior y ha lanzado la «Operación Catatumbo», una ofensiva militar destinada a restablecer el orden y brindar asistencia humanitaria. Sin embargo, la capacidad de las Fuerzas Militares para enfrentar la crisis ha sido puesta en duda por expertos, quienes advierten sobre el fortalecimiento de los grupos armados ilegales en el país.
Desde la Cumbre Mundial de Gobiernos en Emiratos Árabes, Petro ha defendido los cambios en su gabinete como parte de una reestructuración necesaria para separar las aspiraciones políticas de la administración pública, y ha asegurado que los reemplazos ya están definidos y no implicarán un cambio radical en la conformación del equipo ministerial.











